Cultura

Alexis Díaz-Pimienta recuerda a su amigo David Riondino tras su fallecimiento

El escritor cubano Alexis Díaz-Pimienta rinde homenaje a su amigo David Riondino, artista italiano multifacético, tras su muerte.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Alexis Díaz-Pimienta recuerda a su amigo David Riondino tras su fallecimiento

El escritor cubano Alexis Díaz-Pimienta comparte una conmovedora reflexión sobre la muerte y la amistad tras la pérdida de su amigo, el artista italiano David Riondino. En un texto íntimo, Díaz-Pimienta establece un paralelo entre su experiencia y la novela Cinco horas con Mario, de Miguel Delibes, obra que marcó su juventud y su forma de escribir.

La influencia de Delibes y el descubrimiento de la muerte

Díaz-Pimienta recuerda cómo, a los 15 años, descubrió la novela de Delibes, una obra que lo impactó profundamente. La historia de Carmen Sotillo, quien monologa con el cadáver de su esposo durante cinco horas, le reveló el peso de la muerte y la necesidad de una relación íntima con ella. Esta lectura temprana influyó en su propia escritura, especialmente en el capítulo sobre la muerte de su abuela en su novela Prisionero del agua.

Doce horas con David: un velatorio íntimo

El escritor relata cómo, tras la muerte de Riondino, pasó 12 horas velando su cadáver en Roma, emulando a la protagonista de Delibes. Este ritual fúnebre, poco común para muchos, le permitió despedirse de su amigo y reflexionar sobre su amistad. Riondino, poeta, actor, cineasta, cantautor y humorista, fue su compañero en innumerables proyectos artísticos durante 28 años, recorriendo escenarios en Cuba, Italia y España. Juntos exploraron la improvisación, el teatro y la poesía, y Díaz-Pimienta protagonizó siete de sus largometrajes, incluyendo el documental Alexis Díaz-Pimienta: retrato de un poeta, una obra que, según el autor, revela más sobre Riondino que sobre él mismo.

Un homenaje a la amistad y la altura intelectual

Díaz-Pimienta destaca la capacidad de admiración de Riondino, una cualidad que considera la mayor prueba de altura intelectual. Su amigo, con su bonhomía, coherencia y talento, fue un ejemplo a seguir en un mundo cada vez más marcado por los egos. El escritor confiesa que este fue su primer velatorio casero, una experiencia emocionalmente intensa que lo llevó a reflexionar sobre sus anteriores pérdidas, como la de su padre y su hermano Marcelo, también poeta.

El texto culmina con un soneto dedicado a su hermano, una muestra más de cómo Díaz-Pimienta transforma el dolor en arte. La muerte de Riondino no solo es una pérdida personal, sino también una oportunidad para celebrar una amistad profunda y una vida dedicada al arte.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.