Cultura

El pacto suicida de Gonzalo Roig y Blanca Becerra: una historia de amor y música en La

La historia detrás del intento de suicidio de Gonzalo Roig y Blanca Becerra, un pacto que no se concretó gracias a un incidente inesperado en las calles de La

Alvaro Miera 2 min de lectura
El pacto suicida de Gonzalo Roig y Blanca Becerra: una historia de amor y música en La

La historia de Gonzalo Roig, compositor de la famosa zarzuela Cecilia Valdés, y la actriz Blanca Becerra, en su apogeo de celebridad, es un relato que combina amor, música y un pacto suicida que nunca se concretó. Este episodio, que parece sacado de una novela, ocurrió en La Habana a principios del siglo XX y ha sido rescatado del olvido gracias a crónicas y versiones que, aunque no siempre coinciden con los registros históricos, ofrecen una narrativa fascinante.

El contexto: un amor obstaculizado

Gonzalo Roig, autor de obras como Ojos brujos, y Blanca Becerra, una mujer bellísima que inspiró la canción Quiéreme mucho, mantenían una relación amorosa a pesar de que el compositor estaba casado. Este detalle no pasó desapercibido para quienes se empeñaron en hacerles la vida imposible con chismes y comentarios malintencionados. La presión social y las habladurías llevaron a la pareja a un punto de desesperación, lo que los llevó a considerar un pacto suicida como única salida a su situación.

El pacto suicida y su inesperado giro

Una tarde, después de beber en exceso en el bar Partagás, ubicado en Prado y Neptuno, Roig y Becerra acordaron privarse de la vida de manera teatral: se lanzarían desde la tertulia del Teatro Nacional (hoy Gran Teatro Alicia Alonso) hacia la platea. Sin embargo, el destino tenía otros planes. Cuando la pareja se dirigía al teatro, un borracho los interceptó y se propasó con Becerra, tocándola de manera inapropiada. Roig, enfurecido y defendiendo el honor de su amada, lo enfrentó con su bastón, lo que resultó en la intervención de un agente de policía. Ambos, junto con el borracho, fueron detenidos y llevados a la estación de Dragones.

La personalidad de Roig, la popularidad de Becerra y las circunstancias del incidente llevaron al capitán de la demarcación a resolver el asunto rápidamente. El borracho fue detenido por abuso deshonesto, mientras que Roig y Becerra quedaron en libertad. Irónicamente, el compositor bromeó más tarde: “¿Acusarlo? No, hombre, no… ¡Si este hombre acaba de salvarnos la vida!”.

El legado musical y el ‘plagio’ de Roig

Más allá del incidente, la historia también revela detalles curiosos sobre la creación de Quiéreme mucho. La primera versión de la canción fue escrita a dúo por Roig y Becerra, con versos como “Quiéreme siempre, negra querida”. Sin embargo, la versión final, estrenada en 1915 como parte de la obra El servicio obligatorio, incluyó una estrofa escrita por Agustín Rodríguez. Lo más sorprendente es que Roig tomó prestados, sin autorización, algunos versos de un poeta olvidado, Ramón Gollury (Roger de Lauria), quien aceptó el ‘plagio’ con una sonrisa debido a su amistad con el compositor. Gracias a este episodio, el nombre de Gollury ha perdurado en la historia de la música cubana.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.