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Mundial 2026: Críticas por falta de sustentabilidad pese a promesas de FIFA

El Mundial 2026 enfrenta críticas por su impacto ambiental, a pesar de las promesas de la FIFA de organizar un evento más sostenible.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Mundial 2026: Críticas por falta de sustentabilidad pese a promesas de FIFA

El Mundial de Fútbol 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México, ha generado preocupación entre expertos y organizaciones ambientales. A pesar de las promesas de la FIFA de organizar un evento más sostenible, los datos sugieren que podría convertirse en el menos sustentable de la historia. La escala sin precedentes del torneo, con 48 equipos y 80 partidos, junto con la vasta geografía de los países anfitriones, plantea desafíos significativos para reducir su huella de carbono.

Expansión del torneo y desafíos logísticos

La edición 2026 será la primera en contar con 48 selecciones, lo que implica un aumento del 50% en el número de partidos respecto a ediciones anteriores. Esto no solo incrementa la demanda de infraestructura deportiva, sino también los desplazamientos de equipos, aficionados y personal. Los tres países anfitriones suman una distancia total de 8,000 kilómetros entre sus sedes más alejadas, lo que complicará la logística y aumentará las emisiones de gases de efecto invernadero.

Promesas incumplidas y críticas ambientales

La FIFA se comprometió a que el Mundial 2026 sería un evento carbono neutral, con medidas como el uso de energías renovables y la compensación de emisiones. Sin embargo, expertos señalan que estos esfuerzos son insuficientes ante la magnitud del torneo. La construcción y renovación de estadios, así como el transporte aéreo y terrestre, representarán un impacto ambiental considerable. Organizaciones como Greenpeace han criticado la falta de transparencia en los planes de sostenibilidad presentados por la FIFA.

Impacto social y económico en la región

Más allá del medio ambiente, el Mundial 2026 también genera preocupaciones sociales y económicas. La inversión en infraestructura podría desplazar comunidades locales y aumentar la desigualdad en las ciudades sede. Además, el costo estimado del torneo supera los 16,000 millones de dólares, lo que ha generado debates sobre la priorización de gastos en un contexto de crisis global.

El torneo, que busca ser un símbolo de unidad y celebración, enfrenta el reto de demostrar que el fútbol puede coexistir con la responsabilidad ambiental y social.

Fuente: oncubanews.com

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.