Cuba enfrenta nueva caída parcial del sistema eléctrico con afectaciones de hasta 2200 MW
El sistema eléctrico cubano sufre otra interrupción parcial, acercando las afectaciones a los 2200 MW, según informes recientes.
Once unidades térmicas desconectadas y apagones sin precedentes marcan la crisis energética en Cuba este fin de semana.
La crisis energética en Cuba se agudizó este fin de semana con once unidades térmicas desconectadas debido a averías o mantenimientos, lo que provocó apagones récord en varias regiones del país. La situación ha generado preocupación entre la población y ha puesto en evidencia los desafíos que enfrenta el sistema eléctrico nacional.
Cuba depende en gran medida de la generación termoeléctrica para su suministro eléctrico, con 19 unidades térmicas que aportan la mayor parte de la energía al sistema nacional. Sin embargo, la falta de mantenimiento adecuado, la obsolescencia de las infraestructuras y las dificultades para importar combustible han llevado a una situación crítica. Este fin de semana, la desconexión de once unidades —casi el 60% del total— ha exacerbado los problemas, provocando interrupciones prolongadas del servicio eléctrico.
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha reconocido las dificultades y ha atribuido los apagones a fallos técnicos y a la necesidad de realizar mantenimientos urgentes. No obstante, la frecuencia y duración de los cortes de energía han superado las previsiones, afectando a hogares, comercios e industrias en todo el país.
Los apagones registrados este fin de semana han sido los más severos en lo que va del año. En algunas zonas, los cortes de energía se prolongaron por más de 12 horas consecutivas, causando malestar entre la población y afectando servicios básicos como la refrigeración de alimentos, el funcionamiento de hospitales y el transporte público. La situación ha sido particularmente crítica en provincias como La Habana, Matanzas y Santiago de Cuba, donde la demanda energética es alta.
Además, la falta de comunicación clara por parte de las autoridades ha generado incertidumbre. Muchos ciudadanos han reportado que no recibieron avisos previos sobre los apagones, lo que dificultó la planificación y la adopción de medidas preventivas. La UNE ha prometido mejorar la información, pero hasta ahora los anuncios han sido escasos y poco detallados.
La crisis energética tiene implicaciones económicas y sociales significativas. La interrupción del suministro eléctrico afecta la producción industrial, el comercio y los servicios, lo que podría agravar la ya delicada situación económica del país. Además, el malestar social crece ante la falta de soluciones a corto plazo y la percepción de que el problema se está cronificando.
El gobierno cubano ha anunciado medidas para mitigar la crisis, como la importación de generadores adicionales y la aceleración de proyectos de energía renovable. Sin embargo, estos esfuerzos enfrentan obstáculos como la falta de divisas y las sanciones internacionales. Mientras tanto, la población sigue esperando una mejora tangible en el suministro eléctrico.
En resumen, la desconexión de once unidades térmicas y los apagones récord de este fin de semana han puesto de manifiesto la gravedad de la crisis energética en Cuba, con impactos directos en la vida cotidiana y la economía del país.
Fuente: oncubanews.com
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Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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