Economía

Cuba flexibiliza normas para impulsar sector económico no estatal

El Decreto-Ley 133 reduce trámites y amplía actividades para mipymes, cooperativas y trabajadores por cuenta propia en Cuba.

Alvaro Miera 3 min de lectura
Cuba flexibiliza normas para impulsar sector económico no estatal

El gobierno cubano ha dado un paso significativo para impulsar el desarrollo del sector económico no estatal con la entrada en vigor del Decreto-Ley 133, publicado el pasado 2 de septiembre en la Gaceta Oficial. Esta normativa flexibiliza las condiciones para micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), cooperativas no agropecuarias y trabajadores por cuenta propia, reduciendo trámites y ampliando sus posibilidades de crecimiento. La medida busca fortalecer la contribución de estos actores a la economía nacional y a la solución de problemas internos.

Nuevas reglas para facilitar la gestión empresarial

La normativa, explicada en la Mesa Redonda por Lázara Mercedes López Acea, presidenta del Instituto Nacional de Actores Económicos no Estatales (Inaene), responde a demandas del sector y elimina limitaciones que obstaculizaban su funcionamiento. Entre los cambios destacan la reducción de requisitos para la creación y operación de estas entidades, la simplificación de trámites y la agilización de los tiempos de respuesta a solicitudes de aprobación. Estas modificaciones abarcan tanto a las mipymes como a las empresas privadas con más de 100 trabajadores y al trabajo por cuenta propia.

Además, se han aprobado tres normas complementarias que regulan la creación y funcionamiento de mipymes y empresas privadas con más de 60 trabajadores, así como disposiciones del Banco Central de Cuba y del Ministerio de Educación. Según López Acea, este marco legal integral, aunque perfectible, proporciona un respaldo jurídico sólido para las transformaciones en curso.

Mayor capacidad de contratación y diversificación de actividades

Uno de los aspectos más destacados del Decreto-Ley 133 es la eliminación del límite de 100 trabajadores para las empresas privadas, lo que permite su expansión y evita la informalidad. Esta medida facilita la creación de nuevos establecimientos, la ampliación de áreas de producción y la extensión de servicios a varios municipios. López Acea señaló que varias mipymes ya esperan aprovechar esta oportunidad para crecer.

Asimismo, se ha ampliado el objeto social de los actores no estatales, permitiéndoles incursionar en casi todas las ramas de la economía. Aunque algunas actividades, como la minería en pequeña escala, requieren autorizaciones específicas, la mayoría de las restricciones previas han sido eliminadas. Ejemplos notables incluyen la aprobación de mipymes dedicadas al ensamblaje y comercialización de vehículos eléctricos y la participación en el comercio mayorista.

Impacto esperado en la economía y desafíos futuros

Con estas medidas, el gobierno cubano busca que las formas de gestión no estatal aporten más a la economía y contribuyan a resolver problemas nacionales. Sin embargo, López Acea advirtió sobre la necesidad de acompañar este crecimiento con una infraestructura adecuada, especialmente en sectores como el transporte y la energía, para evitar nuevas presiones sobre el consumo eléctrico.

En áreas como la educación y la salud, las nuevas disposiciones también amplían las actividades permitidas, aunque bajo condiciones específicas. Estos cambios reflejan un esfuerzo por modernizar y dinamizar el sector no estatal, reconociendo su papel clave en el desarrollo económico del país.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.