Economía

Gas manufacturado

La Habana retoma la gasificación tras casi una década, beneficiando a 25 000 clientes

Raul Guillermo Rodriguez 2 min de lectura
Gas manufacturado

La implementación del gas manufacturado en La Habana se perfila como un alivio para miles de familias que han padecido la crisis de desabastecimiento del gas licuado de petróleo. Mayda Fraguela Rodríguez, una de las primeras beneficiarias de este servicio, ya no tiene que despertarse en las madrugadas para preparar la comida debido a la falta de gas.

Contexto y antecedentes

El gas manufacturado surge como una alternativa para abastecer a la población que reside sobre las redes de este combustible. La decisión de retomar la gasificación se debe a la complejidad de suministrar el gas licuado importado y a la apuesta por un cambio de matriz energética. El gas manufacturado utiliza la materia prima disponible en el país, lo que reduce la dependencia de importaciones.

Detalles del proceso

La Empresa de Gas Manufacturado ha iniciado la gasificación en los municipios donde ya se brinda el servicio. Primero, se requiere gasificar a los clientes que se encuentran sobre la red con contratos paralizados de las gasificaciones anteriores. Luego, se atenderán las solicitudes de la población y se conectarán a la red aquellos que tienen la tubería llegando a la puerta de sus casas. El proceso comienza con el gas natural que llega desde los pozos de Jaruco y se transporta hasta la planta en Melones, donde se filtra y se reduce la presión.

Impacto y consecuencias

La implementación del gas manufacturado trae beneficios significativos para Cuba. Cada hogar gasificado reduce la demanda de electricidad en horas pico y contribuye a la generación de energía. Además, se disminuyen los consumos de electricidad y se puede distribuir mayor cantidad de GLP en otros territorios. El viceministro primero de Energía y Minas, Argelio Jesús Abad Vigoa, informó que ya están conectados a la red 735 clientes en La Habana.

El gas manufacturado es un servicio limpio y económico que puede ser una garantía para la población. Sin embargo, las restricciones financieras y económicas han dejado su huella, y se han tenido que cambiar algunas sustancias y tecnologías importadas. A pesar de estos desafíos, la implementación del gas manufacturado es un paso adelante en la búsqueda de soluciones para la crisis energética en Cuba.
Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Raul Guillermo Rodriguez

Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.