Economía

Hilandería de Gibara lidera reciclaje de residuos industriales en Cuba

La Hilandería Inejiro Asanuma en Gibara, Holguín, recicla casi todos sus residuos industriales, promoviendo la economía circular y reduciendo su impacto

Alvaro Miera 2 min de lectura
Hilandería de Gibara lidera reciclaje de residuos industriales en Cuba

La Hilandería Inejiro Asanuma, ubicada en el municipio de Gibara, provincia de Holguín, se ha convertido en un referente de sostenibilidad al reciclar casi la totalidad de sus residuos industriales. Esta industria textil, primer eslabón de la cadena en Cuba, implementa prácticas de economía circular para minimizar su impacto ambiental y contribuir al bienestar comunitario.

Gestión ambiental innovadora

Según Duniet Bruceta Leyva, director de la industria, la fábrica ha establecido un sistema de recuperación de residuos que incluye hilos, retazos de tela, plásticos y plomo. Este proceso no solo evita la contaminación, sino que también reincorpora los materiales al ciclo productivo. Adolfo Sarmiento Ramos, especialista en Inversión, destacó que se han mejorado los sistemas de recolección en las líneas de hilado, con cámaras de depósito en cada fase productiva. Los retazos de tela, por ejemplo, se transforman en fibra para la fabricación de colchones y frazadas.

Tecnología y prácticas sostenibles

La planta cuenta con un cuarto de extracción de polvo de algodón, considerado de los más modernos en América Latina, que mantiene limpio el ambiente laboral y protege la calidad del aire en la comunidad. Además, el polvo de algodón se utiliza como abono fertilizante, y el plomo de accesorios rotos se recupera mediante refundición en moldes elaborados en la propia hilandería. Este año, se han fabricado más de 1,400 piezas y componentes de repuesto gracias a estos procesos, lo que contribuye a la sustitución de importaciones.

Impacto económico y ambiental

Entre los productos derivados de la economía circular destacan los cordeles, elaborados con hilo fuera de norma y utilizados en las industrias cárnica y cervecera, así como conos y tubos plásticos confeccionados con residuos de inyección. Los pocos desechos sólidos que no se reciclan se depositan en áreas designadas por los servicios comunales, en cumplimiento de las regulaciones ambientales. A pesar de las sanciones de Estados Unidos, que limitan la adquisición de piezas y materias primas, la hilandería mantiene su compromiso con la sostenibilidad y la innovación.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.