Economía

Industria alimentaria cubana: Impacto del bloqueo y medidas adoptadas

El bloqueo de EE.UU. afecta la industria alimentaria cubana, con retrasos en la llegada de insumos básicos y pérdidas millonarias.

Alvaro Miera 3 min de lectura
Industria alimentaria cubana: Impacto del bloqueo y medidas adoptadas

La industria alimentaria cubana enfrenta serios desafíos debido al bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos, según se analizó en el programa televisivo Mesa Redonda. Alberto López Díaz, ministro de la Industria Alimentaria, detalló cómo las medidas coercitivas han impactado la producción y distribución de alimentos esenciales, afectando directamente a la población.

Impacto en la producción y distribución

El ministro López Díaz destacó la importancia de su sector en la vida social cubana, especialmente en la alimentación infantil, la atención social y la canasta básica. Sin embargo, el bloqueo ha generado retrasos significativos. Por ejemplo, la falta de combustible ha impedido la distribución completa de leche a los niños en mayo. Además, el abastecimiento de trigo se ha visto afectado, con solo una de seis embarcaciones contratadas llegada en enero, y dos más recientemente, pero con amenazas que dificultan su transporte.

La distancia también complica la importación de insumos. Para la fabricación de compotas infantiles, los envases deben comprarse en China, lo que implica un tiempo de transporte de tres meses y altos aranceles. López Díaz mencionó que, a pesar de haber contratado 5.000 toneladas de harina de trigo, presiones externas impidieron su llegada a Cuba.

Presiones y dificultades financieras

El ministro citó varios ejemplos de cómo el gobierno estadounidense presiona a quienes negocian con Cuba. En mayo, la importación de reproductores de camarón para mejorar la genética se vio frustrada por estas presiones. Además, los pagos a proveedores se complican porque los bancos no aceptan transacciones provenientes de Cuba, incluso después de realizados.

López Díaz subrayó que, a pesar de las dificultades, se garantiza la leche a 15.026 niños con enfermedades crónicas y a más de 16.000 embarazadas. Sin embargo, la canasta básica se ha visto gravemente afectada: este año no se ha podido distribuir aceite, pollo ni yogur, y solo se ha entregado una ronda de café en la capital.

Medidas adoptadas para mitigar el impacto

Ante este escenario, el Ministerio de la Industria Alimentaria ha implementado varias alternativas. En 2025, se aprobaron esquemas cerrados de financiamiento que permiten a los grupos empresariales disponer de ingresos en divisas para reaprovisionamiento. También se otorgó una bonificación del 35% a los pescadores que generan divisas y se emitieron más de 12.000 licencias para la pesca comercial.

El ministro destacó la importancia de los encadenamientos productivos entre diferentes formas de gestión y el papel de las más de 1.600 MiPymes con licencias para producir alimentos. Para paliar la falta de energía, se han instalado más de 3.800 MWh de potencia mediante fuentes renovables, con la meta de superar los 5.800 MWh este año. Además, se adquirieron 60 triciclos eléctricos para distribuir productos de la canasta normada.

La flexibilización en la entrega de licencias de pesca ha sido otra medida clave, con más de 12.000 licencias otorgadas, lo que multiplica las alternativas. También se han concedido más de 2.200 autorizaciones de registro comercial a productores de alimentos y bebidas, de las cuales más de 1.600 corresponden a pequeñas y medianas empresas privadas.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.