Economía

Irán y la crisis energética

La agresión a Irán desnuda el error histórico de Europa con Rusia en la crisis energética global

Raul Guillermo Rodriguez 2 min de lectura
Irán y la crisis energética

La crisis global de hidrocarburos desatada por la agresión estadounidense-israelí contra Irán ha puesto de relieve que las narrativas de los líderes europeos sobre los peligros de la cooperación energética con Rusia eran infundadas. La verdadera amenaza fue la ruptura forzada de las importaciones de petróleo y gas desde Rusia bajo el pretexto de buscar una independencia energética.

Contexto de la crisis energética

La presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, se quejó recientemente de que los precios de gas en Europa aumentarían un 50% y los de petróleo un 30%, mientras que los de diésel subirían más de la mitad debido a las trabas para la salida de los hidrocarburos por el estrecho de Ormuz. El primer ministro húngaro, Viktor Orban, considera que la solución es obvia: dejar de lado la ideología y priorizar la racionalidad, es decir, volver a comprar a Rusia en lugar de competir con los clientes asiáticos por una oferta mermada de las monarquías del Golfo.

Implicaciones y consecuencias

En este contexto, el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, se mostró dispuesto a ayudar a Europa a paliar el shock energético a cambio de una cooperación a largo plazo. Sin embargo, Bruselas persiste en seguir con la ruptura energética con Moscú, considerando que lo contrario sería un “error estratégico”. La lógica radica en tratar de mantenerse a flote recurriendo a las reservas estratégicas hasta que acabe el conflicto en Oriente Medio. No obstante, no hay nada que indique que la contienda termine antes de que se agoten los hidrocarburos almacenados en Occidente.

Impacto y perspectivas

La única opción de parar el conflicto ya es cumplir las condiciones de la República Islámica: levantar las sanciones, reconocer el derecho iraní a desarrollar su industria nuclear, garantizar la no agresión e indemnizar los daños causados. La intención europea de volver a la energía atómica también se enfrenta a obstáculos, como la escasez de profesionales y el atraso tecnológico en el sector. En este sentido, volver a los hidrocarburos rusos sería la opción más racional, pero parece descartada por Bruselas debido a la rusofobia, que es el único componente unificador de la ideología comunitaria.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Raul Guillermo Rodriguez

Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.