Meliá reduce beneficios
Meliá recorta un 95% de beneficios por salida de Cuba
La hotelera española Meliá concluye su operación en Cuba tras más de tres décadas como líder turístico en la isla.
La cadena hotelera española Meliá ha puesto fin a su presencia en Cuba tras 36 años de operación en la isla. La compañía, que llegó en 1986 como pionera del turismo internacional, ha anunciado la transferencia de la gestión de sus últimos hoteles al grupo cubano Gaviota. Esta decisión marca el cierre de un ciclo que abarcó desde el auge del turismo en Cuba hasta los desafíos económicos y políticos recientes.
Meliá fue la primera cadena hotelera internacional en establecer una presencia significativa en Cuba. En 1986, firmó un acuerdo con el gobierno cubano para gestionar el Hotel Tryp Habana Libre, un ícono de la capital. Esta alianza sentó las bases para una expansión que llegó a incluir 30 hoteles en toda la isla, con más de 13,000 habitaciones. La empresa española se convirtió en un símbolo de la apertura de Cuba al turismo internacional, atrayendo a millones de visitantes anuales.
Durante las décadas siguientes, Meliá no solo gestionó hoteles, sino que también participó en proyectos de desarrollo turístico, incluyendo la creación de nuevos complejos en destinos como Varadero, Cayo Coco y Holguín. Su presencia contribuyó a posicionar a Cuba como uno de los principales destinos caribeños, con un enfoque en la calidad y la sostenibilidad.
En los últimos años, Meliá enfrentó múltiples desafíos que complicaron su operación en Cuba. La crisis económica cubana, agravada por las sanciones de Estados Unidos y la pandemia de COVID-19, redujo significativamente el flujo de turistas. Además, la inclusión de la empresa en la Lista Helms-Burton en 2019 la expuso a demandas legales y presiones internacionales.
La relación entre Meliá y el gobierno cubano también se vio tensionada por disputas contractuales y financieras. En 2022, la compañía anunció la transferencia de la gestión de varios hoteles al grupo Gaviota, una entidad vinculada a las fuerzas armadas cubanas. Este proceso culminó en 2023 con la salida definitiva de Meliá del país.
La retirada de Meliá deja un vacío significativo en el sector turístico cubano. La cadena no solo era un gestor hotelero, sino también un socio estratégico que atraía inversiones y promovía la isla en mercados internacionales. Su salida plantea interrogantes sobre el futuro del turismo en Cuba, especialmente en un contexto de incertidumbre económica y política.
Sin embargo, el legado de Meliá en Cuba es innegable. La empresa contribuyó a la profesionalización del sector, la formación de personal local y el desarrollo de infraestructura turística. Su experiencia en la isla ha sido un referente para otras cadenas internacionales que operan en mercados complejos.
Fuente: OnCuba News
Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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