Medio Ambiente

Cambio climático incrementa riesgo de apagones masivos en América Latina

El calentamiento global agrava la fragilidad de las redes eléctricas latinoamericanas, advierte estudio.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Cambio climático incrementa riesgo de apagones masivos en América Latina

El cambio climático está exacerbando la vulnerabilidad de las redes eléctricas en América Latina, aumentando el riesgo de apagones masivos en la región. Un reciente análisis revela cómo eventos climáticos extremos, como sequías prolongadas e inundaciones, están tensionando los sistemas de energía, ya afectados por infraestructuras obsoletas y una creciente demanda.

Contexto: Infraestructura crítica bajo presión

La región depende en gran medida de fuentes hidroeléctricas, que suministran más del 60% de su electricidad. Sin embargo, la variabilidad en los patrones de lluvia, asociada al calentamiento global, ha reducido los niveles de los embalses en países como Brasil y Colombia. En 2021, Brasil enfrentó su peor sequía en casi un siglo, lo que obligó a activar plantas térmicas más costosas y contaminantes.

Expertos señalan que las redes eléctricas latinoamericanas, muchas diseñadas hace décadas, no están preparadas para enfrentar estos desafíos. “La combinación de eventos climáticos extremos y una infraestructura envejecida crea una tormenta perfecta para fallos generalizados”, explica el ingeniero eléctrico Carlos Mendoza, citado en el informe.

Detalles: Impactos en la economía y la sociedad

Los apagones masivos tienen consecuencias profundas. En Argentina, un corte de energía en 2019 afectó a 44 millones de personas y causó pérdidas económicas estimadas en $1,000 millones. En Venezuela, la crisis energética crónica se ha agravado por las inundaciones, que dañaron subestaciones clave en 2023.

Además, la interrupción de servicios esenciales como hospitales y sistemas de transporte público pone en riesgo la seguridad ciudadana. “Cada hora sin electricidad representa un costo humano y económico que la región no puede permitirse”, advierte la economista ambiental Laura Fernández.

Consecuencias: Necesidad de adaptación urgente

Los gobiernos latinoamericanos enfrentan el desafío de modernizar sus redes y diversificar sus fuentes de energía. Inversiones en energías renovables no hidroeléctricas, como solar y eólica, se presentan como soluciones viables. México, por ejemplo, ha aumentado su capacidad eólica en un 40% en los últimos cinco años.

Sin embargo, los expertos insisten en que se requiere una planificación integral. “No basta con instalar paneles solares; se necesita una estrategia regional que incluya almacenamiento de energía y redes inteligentes”, señala Mendoza.

En conclusión, el cambio climático está acelerando la urgencia de transformar los sistemas eléctricos latinoamericanos para evitar colapsos que afecten a millones. Fuente: oncubanews.com

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.