Copernicus alerta sobre impacto climático
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El verano trae olas de calor récord a Europa y Estados Unidos, exacerbadas por el calentamiento global y El Niño.
El inicio del verano en el hemisferio norte ha sido marcado por olas de calor sin precedentes en Europa y Estados Unidos. Europa ha experimentado dos olas de calor mortales en un corto período, con una tercera ola prevista para la próxima semana. Mientras tanto, Estados Unidos, especialmente el este del país, enfrenta una ola de calor peligrosa con temperaturas elevadas y alta humedad.
Los expertos atribuyen estos episodios a cúpulas de calor, áreas de alta presión que retienen el aire caliente, y al calentamiento global, que exacerba estos eventos. El fortalecimiento de El Niño y las temperaturas oceánicas récord también contribuyen al aumento del calor. Según Michael Mann, científico climático de la Universidad de Pensilvania, “las temperaturas récord de la superficie del mar alimentan fenómenos meteorológicos más extremos, ya que unos océanos más cálidos significan más humedad en la atmósfera”.
La relación entre el cambio climático y las olas de calor es directa y bien comprendida. A medida que el planeta se calienta, los episodios de calor extremo se vuelven más frecuentes, intensos y prolongados. Un estudio reciente sobre la ola de calor en Europa reveló que esas temperaturas habrían sido “prácticamente imposibles” hace unas décadas. Kim Cobb, científica climática de la Universidad de Brown, comentó que “el principal factor que impulsa el aumento de las olas de calor mortales en todo el mundo es la quema de combustibles fósiles”.
El fenómeno de El Niño actual se declaró el 11 de junio y se espera que dé lugar a un año excepcionalmente cálido en 2027. Aunque El Niño puede no tener un vínculo directo con las olas de calor estivales, su impacto puede ser distinto debido a su intensidad y al clima más cálido actual. Michael Tippett, científico climático de la Universidad de Columbia, afirmó que la corriente en chorro, que dirige los sistemas meteorológicos, también juega un papel en la formación de domos de calor. La tendencia de la corriente en chorro a adoptar configuraciones onduladas estables favorece la persistencia de fenómenos meteorológicos extremos.
En resumen, las olas de calor en Europa y Estados Unidos son un recordatorio del impacto del calentamiento global y de la importancia de entender los patrones climáticos para predecir y prepararse para eventos extremos. Fuente: cubadebate.cu
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Escrito por
Raul Guillermo Rodriguez
Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.
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