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Los centros de datos de inteligencia artificial en la región del Golfo son ahora blancos estratégicos en la guerra entre Irán y Estados Unidos, con ataques
En medio de la escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos, los centros de datos de inteligencia artificial (IA) han emergido como objetivos estratégicos en el conflicto. Irán, buscando contrarrestar el poderío militar de sus adversarios, ha dirigido ataques contra infraestructuras críticas, incluyendo ahora estas instalaciones tecnológicas, lo que marca un giro significativo en la guerra moderna.
Irán ha adoptado una estrategia de guerra económica, atacando refinerías, exportaciones de petróleo y atractivos turísticos en los países del Golfo. Sin embargo, en 2026, los centros de datos de IA, vitales para la economía global, se han convertido en blancos prioritarios. Estos ataques físicos, inéditos hasta este año, complementan los ciberataques ya conocidos, y representan un desafío para gobiernos y empresas que ven en la IA un pilar de su seguridad nacional y crecimiento económico.
Irán y Estados Unidos han atacado al menos cinco centros de datos en la región, incluyendo un segundo bombardeo iraní contra un centro de Amazon en Bahrein en julio. Este ataque causó interrupciones en los servicios de Amazon Web Services (AWS) y daños significativos, según imágenes satelitales. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) justificó estos ataques al señalar que empresas como Amazon proveen servicios de nube para operaciones militares estadounidenses, como el proyecto Joint Warfighting Cloud Capability, valorado en $9,000 millones.
La región del Golfo, que aspiraba a consolidarse como un tercer polo global de IA junto a Estados Unidos y China, ha invertido más de $2 billones en proyectos relacionados. Países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han destinado fondos masivos a iniciativas como Stargate, un centro de datos de $500,000 millones, en asociación con empresas como OpenAI, Oracle y Nvidia. Estas inversiones, condicionadas a la desinversión en tecnología china, han alineado a la región con Estados Unidos, pero también la han expuesto a ataques iraníes.
Los ataques a centros de datos no solo afectan a las operaciones militares y económicas, sino que también socavan la confianza en la región como hub de innovación en IA. Según Helima Croft, de RBC Capital Markets, estos incidentes resaltan el papel de las empresas tecnológicas en la geopolítica y el compromiso de Estados Unidos en su defensa. Además, la dualidad de estos centros, que pueden albergar tanto datos militares como comerciales, complica su protección, como señala Andrew Reddie, de la Universidad de California, Berkeley.
La vulnerabilidad física de estas instalaciones, que son esencialmente almacenes con equipos costosos, plantea desafíos para su refuerzo contra ataques con bombas y drones. Aunque se construyen sistemas redundantes para mitigar desastres naturales o cortes de energía, los ataques directos representan una amenaza sin precedentes.
En resumen, la guerra entre Irán y Estados Unidos ha llevado los centros de datos de IA al centro del conflicto, con implicaciones profundas para la seguridad, la economía y el futuro de la tecnología global.
Fuente: cubadebate.cu
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Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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