Avión del gobierno de EE.UU. aterriza en Cuba tras una década de suspensión
Un vuelo oficial de EE.UU. llegó a La Habana con deportados, reactivando un mecanismo suspendido desde 2016 bajo acuerdos migratorios bilaterales.
El gobierno cubano denuncia que EE.UU. permitió el crecimiento de redes de tráfico de migrantes cubanos desde Florida, pese a alertas oficiales.
El gobierno de Cuba ha acusado a Estados Unidos de tolerar el tráfico de migrantes cubanos desde Florida, permitiendo el crecimiento de un lucrativo negocio que opera en la región. La denuncia surge tras la deportación de 273 migrantes cubanos por parte de la Guardia Costera estadounidense el pasado 8 de enero de 2022, un hecho que pone en evidencia las tensiones migratorias entre ambos países.
Cuba y Estados Unidos han mantenido una relación compleja en materia migratoria, con varios acuerdos suscritos desde 1984 que buscan regular los flujos migratorios. Estos pactos implican compromisos mutuos y requieren cooperación entre ambas partes. Para garantizar su cumplimiento, se han realizado reuniones bilaterales periódicas entre el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y el Departamento de Estado de EE.UU., con la participación de entidades responsables de migración y aplicación de la ley.
Durante el período 2022-2024, marcado por un aumento significativo de la migración cubana hacia EE.UU., se llevaron a cabo seis reuniones bilaterales, tres en Washington y tres en La Habana. En estos encuentros, la delegación cubana advirtió sobre el alto volumen de tráfico irregular de cubanos hacia EE.UU. a través de países de la región. Se estimó que el costo por persona de estas operaciones oscilaba entre $7,000 y $15,000, y con una entrada anual de más de 100,000 cubanos por la frontera sur, el negocio del tráfico generaba ganancias millonarias.
Las alertas cubanas señalaron que estas operaciones se organizaban, gestionaban y financiaban desde el sur de Florida, donde se concentraban las redes de tráfico. El gobierno cubano destacó que este negocio no solo incluía el transporte, sino también alojamiento, apoyo financiero, comunicaciones y asistencia judicial para los migrantes en diferentes etapas de su viaje.
Cuba ha cuestionado la inacción de las autoridades estadounidenses ante este fenómeno, sugiriendo que la falta de respuesta podría deberse a negligencia, complicidad o intereses políticos. La isla insiste en que, dado el alcance y la visibilidad de estas redes, es improbable que el gobierno de EE.UU. no estuviera al tanto de su existencia. Pese a las advertencias oficiales y reiteradas, las autoridades estadounidenses no actuaron para frenar el tráfico, lo que permitió la entrada descontrolada de migrantes cubanos durante años.
En resumen, Cuba denuncia que la tolerancia de EE.UU. hacia estas redes de tráfico ha facilitado un negocio millonario, cuestionando la efectividad de los acuerdos migratorios vigentes y la voluntad política de Washington para combatirlos.
Fuente: cubadebate.cu
Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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