Política

Cuba debate nueva doctrina estratégica ante secuestros de líderes

Artículo analiza implicaciones de operaciones de EE.UU. para capturar líderes, proponiendo una doctrina de seguridad contra secuestros estatales.

Alvaro Miera 3 min de lectura
Cuba debate nueva doctrina estratégica ante secuestros de líderes

Un artículo publicado en Rusia Today el 7 de enero de 2026, firmado por Ociel Alí López, analiza el cambio en la estrategia militar de Estados Unidos, que ha pasado de las ocupaciones territoriales prolongadas a intervenciones quirúrgicas de alta tecnología, como la captura o eliminación de líderes políticos. Este enfoque, según el autor, busca evitar el desgaste financiero y la pérdida de legitimidad asociados a guerras interminables.

Contexto: El giro estratégico del Pentágono

El texto destaca que esta nueva doctrina implica que el secuestro o aniquilación de un jefe de Estado se considera equivalente a la confiscación o secuestro de la soberanía de un país. Si esta práctica se generaliza, advierte el artículo, podría marcar el fin del orden internacional basado en reglas, reduciendo las relaciones entre Estados a una serie de golpes de mano y emboscadas.

Históricamente, la captura de mandatarios ha ocurrido tras la derrota de sus ejércitos, como en los casos de Francisco I de Francia o Napoleón. Sin embargo, la nueva estrategia estadounidense atribuiría a la inhabilitación individual de un líder efectos de pérdida total de soberanía de todo un cuerpo político.

Propuesta de Doctrina de Seguridad Estratégica

Ante este escenario, el artículo propone una Doctrina de Seguridad Estratégica con los siguientes lineamientos:

  1. Definición de terrorismo: El secuestro de un jefe de Estado o cualquier persona relevante por su cargo público debe ser considerado un acto de terrorismo, según la definición del Tribunal Especial Híbrido de la ONU para el Líbano. Tales actos, perpetrados por un Estado contra otro, son actos de guerra.

  2. Rechazo a acuerdos secretos: En ausencia de un Tratado de Paz, no son válidos acuerdos implícitos o secretos que dependan de la voluntad del agresor. Cualquier nueva situación debe ser pública, explícita y claramente delimitada.

  3. Soberanía por encima de los líderes: La soberanía no es un instrumento del mandatario, sino que el mandatario es un instrumento de la soberanía. El secuestro, muerte o inhabilitación de un líder no debe implicar la pérdida de la soberanía del cuerpo político. Se deben establecer mecanismos de sustitución idónea que garanticen la continuidad del Estado.

  4. Aplicación del derecho internacional: Se invocan los artículos 51 y 52 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados, que establecen la nulidad de acuerdos obtenidos por coacción o amenaza, en violación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Impacto y consecuencias

La propuesta busca invalidar los efectos de la coacción generada por el secuestro de líderes, reforzando la soberanía estatal y el respeto al derecho internacional. El artículo cita ejemplos históricos, como la continuidad de la Unión Soviética tras la muerte de Lenin o de Cuba tras la muerte de Fidel Castro, para ilustrar que los Estados perduran más allá de sus líderes.

En conclusión, el texto llama a establecer una doctrina que proteja la soberanía y el orden internacional ante las nuevas estrategias de intervención militar, enfatizando la necesidad de mecanismos claros y legales para responder a actos de terrorismo estatal.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.