Cuba acusa a EE.UU. de afectar su sistema eléctrico con medidas económicas
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denuncia que las sanciones de EE.UU. impactan directamente en la crisis energética de la isla.
El gobierno cubano alerta sobre una estrategia de Washington para crear condiciones políticas que permitan una intervención militar en la isla.
El gobierno de Cuba ha denunciado una campaña coordinada por la Casa Blanca y el Departamento de Estado de Estados Unidos para justificar una posible acción militar contra la isla. Según fuentes oficiales cubanas, esta estrategia busca crear un consenso en la opinión pública estadounidense a través de una narrativa sensacionalista y la construcción de un enemigo.
A pesar de los esfuerzos de la administración estadounidense, sondeos recientes de YouGov y el Centro para la Investigación Económica y de Políticas (CEPR) revelan que más del 60% de los ciudadanos estadounidenses se opone a una acción militar contra Cuba. Esta postura trasciende líneas partidistas y cuenta con el respaldo de diversos sectores, incluyendo senadores republicanos, ex militares de inteligencia, el Caucus Negro Congresional y múltiples organizaciones progresistas y académicas.
La campaña identificada por Cuba sigue un patrón histórico de fabricación de consenso, término acuñado por los intelectuales Noam Chomsky y Edward Herman. Este enfoque incluye la construcción de un enemigo, la articulación con medios corporativos y líderes de opinión, y el recrudecimiento de la guerra económica. Entre las medidas destacadas están las órdenes ejecutivas de enero y mayo de 2026, que buscan bloquear el suministro de petróleo a Cuba y expulsar a empresas extranjeras de la isla.
Un funcionario estadounidense, en declaraciones a Axios, actualizó el tono del memorando de Lester Mallory de 1960, que buscaba provocar un estallido social en Cuba mediante el deterioro de las condiciones de vida. La estrategia actual, según esta fuente, apunta a generar descontento interno que justifique una intervención.
La campaña incluye componentes de guerra psicológica, incitaciones a la violencia social a través de redes digitales y la judicialización de la política. Un ejemplo destacado es la acusación contra el General Raúl Castro por el derribo de avionetas en 1996, un movimiento que, según Cuba, busca legitimar una eventual acción militar.
Además, se ha intensificado la narrativa de que Cuba representa una amenaza a la seguridad nacional de EE.UU., con argumentos como los supuestos ataques sónicos, bases chinas en la isla y la presencia de soldados cubanos en Venezuela, acusaciones que carecen de evidencia verificable.
En resumen, Cuba alerta sobre una estrategia multidimensional de EE.UU. para justificar una intervención, mientras la mayoría de los estadounidenses se opone a tal acción.
Fuente: cubadebate.cu
Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denuncia que las sanciones de EE.UU. impactan directamente en la crisis energética de la isla.
La Viceministra de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal, denunció la escalada de medidas coercitivas de EE.UU. y alertó sobre el peligro de una
Un tribunal estadounidense sentenció a prisión a un militar imputado junto a Raúl Castro en un caso de narcotráfico y lavado de dinero.