Política

Desorden mundial

El orden neoliberal se desmorona, la multipolaridad emerge y el fascismo retorna

Raul Guillermo Rodriguez 2 min de lectura
Desorden mundial

El mundo que organizó la globalización neoliberal está quebrado. Ha sido el prólogo y la causa de las guerras que atraviesan la realidad global. Su resultado ha sido la profundización de la desigualdad, el ataque a las soberanías y el avance —en Occidente— de las ultraderechas neofascistas.

Contexto histórico

La erosión del orden neoliberal, la emergencia de la multipolaridad y el ascenso de las ultraderechas, en el Occidente colonizador, aparecen desafiados por los BRICS y el Sur Global, que exhiben formas novedosas y multipolares de legitimidad civilizatoria. El orden neoliberal, que prometió progreso, estabilidad y libertad, solo sembró desigualdad, violencia y desposesión.

Crisis y consecuencias

Hoy, mientras ese Occidente apuesta a las lógicas neoimperiales para superar su deterioro, China y Rusia y los BRICS resisten al atropello, liderando la lucha por la sobrevivencia de las soberanías estatales. La globalización de fines del siglo XX no fue simplemente un proceso de expansión económica ni una deriva inevitable de la modernización tecnológica. Fue, ante todo, una forma histórica de organización del poder mundial: un proyecto de integración desigual bajo la hegemonía del capital transnacional, legitimado por el neoliberalismo y sostenido por la supremacía estadounidense consolidada tras el fin de la Guerra Fría.

Impacto y perspectivas

La concentración extrema de la riqueza no debe interpretarse únicamente como un efecto colateral del funcionamiento del mercado, sino como el resultado de una correlación de fuerzas y de decisiones institucionales que favorecen la apropiación privada del excedente. La hegemonía estadounidense de la posguerra fría se asentó sobre una combinación de superioridad militar, centralidad financiera y liderazgo ideológico-cultural. En la actualidad, esos tres pilares muestran signos evidentes de desgaste. El mundo está en un punto de inflexión, donde el orden neoliberal se desmorona y nuevas potencias emergen.

El futuro es incierto, pero lo que es claro es que el mundo está cambiando rápidamente. La pregunta es, ¿hacia dónde vamos? La respuesta solo la dará el tiempo. Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Raul Guillermo Rodriguez

Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.