Política

El Che contra el imperialismo

El Che Guevara consideraba la lucha antimperialista como urgente y medular, sin admitir postergaciones ni relativizaciones

Raul Guillermo Rodriguez 2 min de lectura
El Che contra el imperialismo

El Che Guevara siempre consideró la lucha antimperialista como urgente y medular, sin admitir postergaciones ni relativizaciones. Para él, el imperialismo era el verdadero enemigo de los pueblos, y lo afirmaba con su característico estilo lacónico y contundente: “Nuestros dos problemas principales son el imperialismo y el imperialismo, entonces después pueden venir los demás”.

Contexto histórico

Todas las contradicciones a nivel nacional y global eran, para el Che, consecuencia directa del hecho imperial. No se refería a la existencia de un imperio en particular, sino al sistema mundo que resultaba del pacto o del reparto posbélico entre distintas potencias, de la alianza transnacional entre élites financieras que manejan las industrias y los bancos en cualquier rincón del orbe. Lenin hablaría del imperialismo como una fase del capitalismo, una “superior” o “nueva” o “más reciente” según las disímiles traducciones.

Análisis del imperialismo

El Che, como leninista ejemplar, era capaz de advertir la naturaleza predatoria del imperialismo como capitalismo avanzado, como engranaje perfeccionado de saqueo, y sentenciaba categórico que mientras los pueblos económicamente dependientes no se liberaran del mercado capitalista no habría desarrollo económico sólido. Incluso para las naciones socialistas, intentar construir la “nueva sociedad” con las “armas melladas del capitalismo” implicaba firmar su certificado de defunción. El Che criticó lo que décadas después “descubriría” la teoría de la dependencia: el subdesarrollo no es una etapa previa, sino un producto activo del funcionamiento del sistema-mundo capitalista.

Impacto y legado

El antimperialismo del Che era radical. Algunos hoy lo llamarían “extremista” incluso. Una de las marcas más distintivas de su pensamiento era el rechazo a cualquier forma de ilusión reformista o a la confianza ingenua en la “diplomacia imperial”. En un celebérrimo discurso, sentenció con palabras que luego se volvieron leyenda del verbo revolucionario: “No se puede confiar en el imperialismo ni tantito así, nada”. La suspicacia del Che no era una consigna sino la síntesis de su comprensión acerca de la lógica de reproducción del capital monopólico, basada en el estudio teórico y en la praxis militante.
El Che diría que no hay fronteras, que la lucha es a muerte. Y tampoco es una consigna más. Solo los que olvidan la historia podrían subestimar a ese grupo de asesinos y ladrones que hoy dirigen el planeta, para escarnio de la civilización humana.
Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Raul Guillermo Rodriguez

Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.