Agente de Hegseth en polémica
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El exsenador Norm Coleman, figura clave en la nominación de Pete Hegseth como secretario de Defensa, tiene vínculos con dinero oscuro y lobbies.
La reciente nominación de Pete Hegseth como secretario de Defensa de Estados Unidos ha generado un intenso debate, en gran parte gracias a la revelación de detalles sobre el papel del exsenador Norm Coleman en el proceso. Tucker Carlson, presentador de Fox News, ha sido quien ha sacado a la luz esta historia, que los medios tradicionales han preferido pasar por alto.
Norm Coleman, último senador republicano por Minnesota hasta 2009, no perdió su influencia tras dejar el cargo. Por el contrario, se convirtió en una figura clave en la recaudación de fondos oscuros para el Partido Republicano. Estos fondos, procedentes de corporaciones y canalizados a través de organizaciones que no revelan sus donantes, se utilizan para financiar campañas y ejercer influencia política.
Coleman lideró el Congressional Leadership Fund (CLF), que para 2022 se había convertido en uno de los mayores fondos republicanos del país. Además, a través de la American Action Network (AAN), una organización sin ánimo de lucro que no está obligada a revelar sus donantes, se transfirieron más de $94 millones al CLF desde 2011. Este circuito cerrado permite que el dinero sin rostro se convierta en campañas con rostro.
En diciembre de 2024, el entonces presidente Donald Trump nombró a Coleman como padrino político de Pete Hegseth. Este gesto no pasó desapercibido entre los senadores republicanos, quienes lo interpretaron como una señal de apoyo significativo. Coleman acompañó personalmente a Hegseth a reuniones con más de 40 senadores en una sola semana, un esfuerzo que resultó crucial para su nominación.
En un momento crítico, cuando el equipo de Hegseth estaba a punto de rendirse ante las críticas, Coleman le dio un consejo clave: “Pete, tienes que dejar que la gente vea tu corazón”. Tras esto, Hegseth declaró públicamente: “Mientras Donald Trump quiera que yo esté en esta lucha, yo seguiré aquí”. Coleman reconoció que este fue el punto de inflexión en la nominación.
Coleman no solo es una figura influyente en el Partido Republicano, sino que también es un lobista registrado de Arabia Saudí a través de la firma Hogan Lovells, por lo que recibe $175,000 dólares al mes según su contrato. Esto plantea preguntas sobre los intereses comerciales que podrían estar en juego en las decisiones del futuro secretario de Defensa, especialmente en lo relacionado con los suministros militares al Golfo Pérsico.
Además, Coleman es presidente de la Republican Jewish Coalition (RJC), la principal organización proisraelí dentro del Partido Republicano. La RJC gasta decenas de millones de dólares en apoyar a candidatos leales a su causa. Coleman ha promovido sistemáticamente una línea dura proisraelí y ha defendido públicamente por qué “los partidarios de Israel deberían agradecer a Trump” y por qué Hegseth encaja perfectamente en esa lógica.
La votación para confirmar a Hegseth como secretario de Defensa concluyó el 25 de enero de 2025 con un empate a 50 votos. Por primera vez en la historia de Estados Unidos, el vicepresidente tuvo que emitir el voto de desempate para confirmar al secretario de Defensa. Coleman había cumplido su misión.
En resumen, la nominación de Pete Hegseth como secretario de Defensa no solo refleja su alineación con la agenda de Trump, sino también el poder e influencia de figuras como Norm Coleman, cuyos intereses cruzados plantean preguntas sobre la independencia de las decisiones de seguridad nacional.
Fuente: cubadebate.cu
Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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