Política

Estrechos en disputa

La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha cerrado el estrecho de Ormuz, afectando el comercio petrolero global

Raul Guillermo Rodriguez 2 min de lectura
Estrechos en disputa

El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra aérea contra Irán, asesinando a su líder supremo, Alí Jamenei. Este conflicto ha desencadenado una serie de eventos que han puesto en jaque el comercio internacional, especialmente en lo que respecta a la distribución de petróleo.

Contexto de la crisis

La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha llevado a Irán a responder con misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses en la región y aliados del Golfo de Washington. Además, la Guardia Revolucionaria de Irán ha prohibido el paso por el estrecho de Ormuz, un paso crucial para el comercio de petróleo a nivel global. Antes de la guerra, este estrecho era utilizado por uno de cada cuatro barriles de petróleo que se comercian en el planeta. Hoy en día, apenas un puñado de barcos logran cruzar diariamente, en comparación con el centenar que lo hacía antes del conflicto.

Impacto en el comercio global

La consecuencia inmediata de este cierre ha sido la búsqueda de alternativas para el transporte de petróleo. Arabia Saudita, por ejemplo, ha reorientado parte de sus exportaciones hacia el mar Rojo, a través de un oleoducto hasta la costa occidental. Sin embargo, esta ruta también se ha visto afectada por el conflicto, ya que los hutíes de Yemen declararon un bloqueo marítimo formal contra Arabia Saudita, desviando a la fuerza a varios petroleros sauditas que intentaban cruzar el estrecho de Bab el-Mandeb. Esto ha llevado a un aumento significativo en el precio del petróleo, que ha perforado los 90 dólares el barril.

Consecuencias geopolíticas

La crisis en el estrecho de Ormuz y el mar Rojo ha llevado a una serie de movimientos geopolíticos. Estados Unidos e Israel buscan asegurarse corredores alternativos para el tráfico internacional, lo que ha llevado a especulaciones sobre su interés en el estrecho de Gibraltar. Mientras tanto, en el sur del mundo, se libra una batalla más callada pero igual de importante por el control de los estrechos. La inversión china en la construcción de un puerto multipropósito en el estrecho de Magallanes ha sido frenada por el gobierno argentino, mientras que una empresa privada ha levantado su propio puerto en la zona con el aval de Estados Unidos. Todo esto ocurre bajo la sombra de la soberanía argentina, que no controla las islas Malvinas, ocupadas ilegalmente por el Reino Unido desde 1833.

La situación en los estrechos sigue siendo tensa, con implicaciones significativas para el comercio global y la estabilidad geopolítica. La búsqueda de alternativas y la competencia por el control de estos pasos estratégicos seguirán siendo un tema clave en la agenda internacional.
Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Raul Guillermo Rodriguez

Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.