Política

Tubal Páez: Una vida dedicada al periodismo y la revolución cubana

El periodista Tubal Páez Hernández, galardonado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí, relata su trayectoria desde la lucha clandestina hasta su

Alvaro Miera 3 min de lectura
Tubal Páez: Una vida dedicada al periodismo y la revolución cubana

El periodista Tubal Páez Hernández, galardonado con el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la Obra de la Vida, ha dejado una huella imborrable en la historia del periodismo cubano. Su trayectoria, marcada por su compromiso con la revolución, lo llevó desde la lucha clandestina hasta convertirse en una figura clave en el periódico Granma.

Orígenes y primeros pasos en la lucha

Nacido el 16 de noviembre de 1940 en Jaruco, entonces provincia de La Habana, Tubal creció en un entorno familiar diverso y políticamente activo. Su abuelo paterno, un comunista masón que llegó a ser alcalde tras la caída de Gerardo Machado, acogía en su hogar a personas de diversas profesiones y creencias. Esta atmósfera familiar, combinada con la discriminación que sufrió por su ascendencia mulata, forjó su conciencia social.

Su primer acto político fue participar en una colecta para financiar el viaje de los expedicionarios del yate Granma en 1956, entre ellos Noelio Capote Figueroa y David Royo Valdés, compañeros de su pueblo. A los 17 años, se unió a una célula del Movimiento 26 de Julio, donde se dedicó a la distribución de propaganda clandestina. Su activismo lo llevó a ser detenido y juzgado como adulto, a pesar de ser menor de edad, y a ser considerado uno de los prisioneros más peligrosos por su labor en la difusión de ideas revolucionarias.

La Revolución y su incursión en el periodismo

Tras el triunfo de la Revolución en 1959, Tubal asumió diversas responsabilidades políticas, como jefe de la policía municipal y miembro de la dirección del Movimiento 26 de Julio. Sin embargo, fue en el municipio de Campo Florido donde se acercó al periodismo. Allí, mientras aprendía sobre ganadería y producción lechera, fue seleccionado para estudiar en la escuela del Partido Ñico López, donde más tarde le ofrecieron trabajar en el periódico Granma.

En Granma, Tubal comenzó como caricaturista y diseñador, colaborando con la publicación Palante bajo el seudónimo de Tato. Con el tiempo, ascendió a redactor, jefe de la página ideológica, jefe de Redacción y de Información, y finalmente, primer subdirector. Su trabajo en el periódico estuvo marcado por la disciplina y el rigor, influenciado por la presencia y el ejemplo de Fidel Castro, quien revisaba minuciosamente los textos de sus discursos y entendía a la perfección el funcionamiento de un medio impreso.

Legado y reconocimiento

Además de su labor en Granma, Tubal Páez asumió cargos directivos en la revista Bohemia y el periódico El Habanero, consolidando su carrera periodística. Su dedicación y compromiso con la revolución y el periodismo le valieron el Premio Nacional de Periodismo José Martí, un reconocimiento a su trayectoria y aportes a la comunicación en Cuba.

Hoy, Tubal Páez sigue siendo una figura respetada en el periodismo cubano, cuyo legado se conserva en los archivos de Granma y en la memoria de quienes lo acompañaron en su lucha y su oficio.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.