Salud

Frotarse los ojos puede dañar la córnea y requerir trasplante, advierten oftalmólogos

Especialistas de la Universidad de Illinois alertan que este hábito común aumenta el riesgo de infecciones y lesiones oculares graves.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Frotarse los ojos puede dañar la córnea y requerir trasplante, advierten oftalmólogos

La picazón en los ojos es una molestia común, pero frotarlos puede tener consecuencias graves para la salud ocular. Según un artículo publicado en The Conversation por oftalmólogos de la Universidad de Illinois, este hábito cotidiano aumenta el riesgo de infecciones y daños en la córnea, que en casos extremos podrían requerir un trasplante. La conjuntivitis alérgica, el ojo seco y la blefaritis son algunas de las causas más frecuentes de esta sensación incómoda.

Causas comunes de la picazón ocular

La conjuntivitis alérgica es una reacción inflamatoria que se produce cuando los alérgenos liberan sustancias irritantes en la superficie del ojo, causando enrojecimiento, hinchazón y pequeñas protuberancias. Otras condiciones como el ojo seco, la blefaritis y la dermatitis en los párpados también pueden provocar esta molestia. Los especialistas enfatizan que frotar los ojos no solo no alivia el problema, sino que puede empeorarlo significativamente.

Riesgos de frotarse los ojos

Entre los peligros más graves asociados a este hábito se encuentra el queratocono, una enfermedad que adelgaza y deforma la córnea, lo que provoca astigmatismo irregular y visión borrosa. Además, frotarse los ojos puede causar abrasiones corneales, hemorragias subconjuntivales o incluso contagiar conjuntivitis infecciosa si las manos no están limpias. En los casos más severos, estas lesiones pueden requerir el uso de lentes de contacto especiales o, en última instancia, un trasplante de córnea.

Recomendaciones para aliviar la picazón

Para evitar la tentación de frotarse los ojos, los expertos sugieren alternativas como el uso de gotas oftálmicas y la aplicación de compresas frías. También recomiendan evitar el contacto con alérgenos y, si la causa es alérgica, optar por tratamientos tópicos con antihistamínicos o estabilizadores de mastocitos. Ante la persistencia de los síntomas, es fundamental consultar a un oftalmólogo para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuados.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.