Salud

La pediatra Niurka Agramonte: una vida dedicada a salvar niños en Cuba y el mundo

La doctora Niurka Agramonte ha dedicado más de 30 años a la pediatría, atendiendo a niños en Cuba, Venezuela y Mozambique.

Alvaro Miera 3 min de lectura
La pediatra Niurka Agramonte: una vida dedicada a salvar niños en Cuba y el mundo

La doctora Niurka Agramonte Valle ha dedicado más de 30 años a la pediatría, convirtiéndose en una figura clave en la atención médica infantil tanto en Cuba como en misiones internacionales. Su trayectoria, marcada por la entrega y la excelencia, la ha llevado a trabajar en entornos desafiantes, desde la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Pediátrico Provincial José Martí Pérez en Sancti Spíritus hasta hospitales en Venezuela y Mozambique.

Una carrera dedicada a los más vulnerables

Especialista en Neonatología y Cuidados Intensivos Pediátricos, Niurka ha sido reconocida por su capacidad para realizar diagnósticos precisos y su compromiso con los pacientes. En el Hospital Pediátrico de Sancti Spíritus, donde labora desde hace 25 años, es conocida por su dedicación a niños en estado crítico. Su sensibilidad y experiencia la han llevado a formar parte de la comisión del niño crítico y a ocupar el cargo de subdirectora del centro durante varios años.

Durante la pandemia de COVID-19, Niurka lideró la atención pediátrica en Sancti Spíritus, enfrentando no solo el desafío de salvar vidas infantiles, sino también su propia batalla contra el virus, que la mantuvo en estado crítico durante 14 días. Su recuperación fue celebrada por toda la comunidad espirituana.

Misiones internacionales: un arcoíris de solidaridad

En 2010, Niurka asumió la Coordinación de la Brigada Médica Cubana en la Misión Niño de Jesús en Venezuela, donde trabajó en el Hospital Materno Doctor Osío de Cúa. Allí, atendió a pacientes críticos en las edades extremas de la vida y participó en la implementación del Programa de Atención Materno Infantil. Su labor tuvo un impacto social significativo, especialmente en zonas vulnerables como los Valles del Tuy.

“Lo más trascendente de esa misión fue la gran asistencia médica que brindábamos a la población”, relata Niurka. “En el hospital materno, atendíamos a más de 30 gestantes diariamente y el servicio de Neonatología permanecía lleno. A pesar de las dificultades, logramos mejorar la calidad de vida de muchos niños, incluso utilizando nuestros propios recursos para comprar medicación”.

Mozambique: un nuevo desafío en el continente africano

Desde marzo de 2024, Niurka se encuentra en Maputo, Mozambique, donde trabaja en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Central. En este país, se enfrenta a una realidad marcada por altas tasas de mortalidad infantil debido a enfermedades infecciosas, malaria complicada y meningoencefalitis. La doctora destaca la frecuencia de casos como oclusiones intestinales por parasitismo y malformaciones congénitas que en Cuba se diagnostican y tratan en etapas tempranas.

“Al principio fue difícil insertarnos en el colectivo de trabajo, pero logramos convencer con nuestro ejercicio diario”, explica. “Aquí, los niños llegan en estado de shock porque muchas familias recurren primero a la medicina primitiva antes de acudir al hospital. Es un desafío constante, pero seguimos trabajando para salvar vidas”.

La trayectoria de Niurka Agramonte es un testimonio de dedicación y solidaridad, donde cada niño atendido, ya sea en Cuba, Venezuela o Mozambique, es un hijo más en su extensa familia médica.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.