Salud

Protección contra la hepatitis

Consejos para prevenir la enfermedad y evitar brotes

Raul Guillermo Rodriguez 2 min de lectura
Protección contra la hepatitis

La hepatitis es una enfermedad que preocupa a la población debido a los recientes brotes reportados en varias localidades del país. Aunque los expertos aseguran que estos brotes no son diferentes a los que ocurren en otras partes del mundo, es importante conocer cómo surgen y cómo controlarlos. La doctora Daniuska Hernández Griñán, especialista en Higiene y Epidemiología, explica que existen hepatitis no virales y virales. Las primeras son de origen autoinmune, reactivas, dependen de que la persona tenga otra enfermedad y esa es la respuesta del organismo; las alcohólicas surgen entre los bebedores habituales, y las medicamentosas por el uso prolongado de un tipo de fármaco hepatotóxico.

Contexto y tipos de hepatitis

Las hepatitis virales son las infecciosas: A, B, C y D (o delta que por sí sola no produce la enfermedad sino en coinfección con la B), y la E. La A y la E se transmiten preferentemente por vía digestiva (boca-ano), están asociadas a un saneamiento deficiente y una mala higiene. Se adquieren mediante el agua y alimentos contaminados, crudos o con insuficiente cocción.

Prevención y medidas de control

Para prevenir la enfermedad, es importante tratar o hervir el agua, lavar bien los vegetales y las frutas antes de ser consumidos, cocinar adecuadamente los alimentos y mantener la higiene personal, sobre todo el lavado de las manos. También es preciso cuidar los almacenamientos de agua de uso colectivo como las cisternas, que deben estar limpias, tratadas y protegidas para garantizar la calidad del vital líquido. Los manipuladores de alimentos en las instituciones deben tener un seguimiento de chequeos médicos que les aseguren estar aptos para realizar esta tarea.

Impacto y consecuencias

Las hepatitis B, C y D se transmiten por las vías parenteral, sexual y perinatal. Se evitan con relaciones sexuales protegidas mediante el uso de condones; si la persona va a inyectarse, transfundirse o tatuarse debe hacerlo de forma segura, que el material empleado esté estéril y el proceder sea realizado por las normas establecidas. El Programa Materno Infantil cubano mantiene un seguimiento de la embarazada hasta el momento del parto, lo que protege a la madre y al bebé. Además, se vacuna contra la hepatitis B al niño desde que nace, se vuelve a inmunizar a los 2, 4 y 6 meses y la reactivan a los 18 meses. También se vacuna a grupos de riesgo y adultos enfermos crónicos.

En cuanto a los síntomas, las hepatitis pueden provocar cansancio, falta de apetito, pérdida de peso, trastornos digestivos, heces pálidas, vómitos, orinas oscuras y la aparición de íctero o coloración amarillenta en las mucosas y la piel. Existen casos que transcurren de forma asintomática. El tratamiento del tipo A y E no es específico y el de las demás dependen del criterio clínico y la evaluación del médico. Si la afección está en fase aguda o crónica el paciente debe acudir sin pérdida de tiempo al facultativo.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Raul Guillermo Rodriguez

Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.