Salud

Shaka: alerta por los riesgos de su consumo excesivo en jóvenes cubanos

El Shaka, una bebida energizante con vodka, genera preocupación en Cuba por sus efectos en la salud de los jóvenes.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Shaka: alerta por los riesgos de su consumo excesivo en jóvenes cubanos

El consumo de Shaka, una bebida que combina vodka con estimulantes, ha encendido las alarmas en Cuba tras reportes de efectos adversos en jóvenes. David Alejandro Martínez, de 23 años, narró una experiencia que lo marcó: tras ingerir seis latas durante una reunión, sufrió taquicardia, mareos y ansiedad extrema. “Mi corazón latía descontrolado, sentí que mi cabeza estallaría”, describió, calificando el producto como una “bomba de tiempo enlatada”.

Composición y atractivo comercial

Shaka mezcla vodka (18% alcohol), azúcar, taurina, cafeína y vitaminas, presentada en latas de 250 ml con sabores como fresa o coco. Su marketing la posiciona como una “bebida energética”, asociándola a vitalidad y diversión. Sin embargo, expertos como el Dr. Julio César Hernández Perera advierten que este etiquetado es engañoso: “La energía prometida es una excitación artificial, un riesgo químico”, explicó.

Testimonios y patrones de consumo

Un sondeo en La Habana con 50 jóvenes (18-28 años) reveló que el 60% la consume por moda o curiosidad, sin conocer sus riesgos. Sofía Padrón presenció cómo un amigo experimentó palpitaciones y desorientación tras beberla en exceso. Marcos Castillo, de 18 años, la llama “bebida trampa” por su efecto inicial euforizante, aunque limita su ingesta a una lata. Otros, como los gemelos Josué y Julián González, investigaron su supuesto efecto afrodisíaco, reflejando la influencia de la publicidad en su percepción.

Riesgos para la salud y llamado a la precaución

El abuso de Shaka puede causar taquicardia, hipertensión, insomnio y ansiedad, según testimonios y fuentes médicas. El Dr. Hernández Perera enfatizó que la combinación de alcohol y estimulantes genera una sobrecarga cardiovascular, especialmente peligrosa en consumidores jóvenes. A pesar de ello, muchos minimizan los peligros, atraídos por su imagen moderna y disponibilidad en negocios privados.

La preocupación radica en la normalización de su consumo como alternativa a bebidas tradicionales, sin conciencia de sus efectos diferenciados. Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.