Sociedad

Dos muertos en Ciego de Ávila por robo de aceite dieléctrico de transformadores

Dos personas fallecieron en Ciego de Ávila al intentar robar aceite dieléctrico de transformadores eléctricos, un delito en aumento en Cuba.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Dos muertos en Ciego de Ávila por robo de aceite dieléctrico de transformadores

En lo que va de 2026, dos personas han perdido la vida en la provincia de Ciego de Ávila, Cuba, al intentar robar aceite dieléctrico de transformadores eléctricos. El caso más reciente ocurrió el pasado 16 de agosto en el asentamiento Gutiérrez, municipio de Baraguá, donde un hombre falleció electrocutado tras escalar un banco de transformadores. Este hecho se suma a otro ocurrido en 2025 en la capital provincial, donde un individuo sufrió una descarga de 13.000 voltios y cayó desde una altura de seis metros mientras intentaba sustraer cable conductor.

Aumento de robos y consecuencias técnicas

Estos incidentes no son aislados. La sustracción de aceite dieléctrico y otros componentes del sistema eléctrico se ha extendido por todo el país, con más de 300 denuncias registradas entre 2025 y 2026, según la Fiscalía General de Cuba. Las provincias de Matanzas, Ciego de Ávila, Mayabeque, Santiago de Cuba y Artemisa concentran la mayor incidencia de estos delitos.

El aceite dieléctrico es esencial para el funcionamiento de los transformadores, ya que actúa como aislante y refrigerante, disipando el calor generado en los bobinados. Cuando se extrae, el transformador puede operar durante dos o tres días, pero luego se sobrecalienta, se produce un cortocircuito y el equipo queda inservible. Un especialista de la Empresa Eléctrica advierte que el desconocimiento o la subestimación del riesgo, unido a las fluctuaciones del servicio, pueden crear una falsa sensación de seguridad que resulta letal.

Impacto económico y social

El impacto económico de estos robos es considerable. Solo en Ciego de Ávila, entre enero y abril de 2026, los daños al sistema eléctrico por robo de aceite superaron el millón de pesos, y 88 transformadores sufrieron algún tipo de daño, incluida la baja técnica. A nivel nacional, la reposición de un transformador puede costar más de 45.000 dólares en el mercado internacional. Ante la falta de disponibilidad, comunidades enteras pueden quedar sin servicio durante días o meses.

Mercado ilegal y riesgos mortales

El aceite dieléctrico robado se vende en el mercado ilegal a 600 pesos cubanos por litro, utilizado como combustible en vehículos y maquinaria agrícola. Este incentivo económico se convierte en una trampa mortal, ya que el contacto con líneas energizadas de alto voltaje es una sentencia de muerte. La combinación de lucro y desconocimiento del riesgo ha convertido esta práctica en un problema creciente, con consecuencias fatales para quienes la intentan y graves repercusiones para el sistema eléctrico nacional. Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.