Sociedad

El arte y la creatividad marcan el inicio del curso escolar en Cuba

Una familia cubana transforma la vuelta a clases en una celebración artística pese a los desafíos del bloqueo energético.

Alvaro Miera 2 min de lectura
El arte y la creatividad marcan el inicio del curso escolar en Cuba

El inicio del curso escolar en Cuba se ha convertido en una oportunidad para que el arte y la creatividad brillen, incluso en medio de las dificultades. La historia de Oliver, un niño que comienza el primer grado, y su familia, es un ejemplo de cómo la imaginación puede superar los obstáculos cotidianos.

Raíces y tradición: el arte como herencia familiar

Isabelita López Hamze, artista y madre, creció en un entorno donde la apreciación por la belleza natural y la creatividad eran fundamentales. Hija de un poeta y una dirigente juvenil, y nieta de una mujer de las serranías orientales, Isabelita aprendió desde pequeña a valorar la riqueza cultural y artística de su país. Esta herencia se refleja en su vida diaria, donde el arte se convierte en un antídoto contra las dificultades, especialmente en tiempos de bloqueo energético.

Creatividad en tiempos de crisis: la preparación para el curso escolar

En vísperas del inicio del nuevo curso, la familia de Isabelita enfrentó un apagón de 38 horas en su barrio del Vedado. A pesar de la falta de energía eléctrica, el entusiasmo y la creatividad no se apagaron. Isabelita, junto con su madre y sus hijos, Oliver y Dieguito, se embarcaron en un proceso de preparación para el primer día de clases que combinó arte, reciclaje y tradición.

Oliver, quien comienza el primer grado, llevará consigo al mítico personaje cubano Elpidio Valdés, cuyas frases y estilo peculiar acompañarán al niño durante todo el curso. La lonchera de Oliver fue reciclada de un viejo estuche de cámara fotográfica, y hasta las libretas fueron hechas a mano con hojas reutilizadas de cursos anteriores. Cada detalle, desde el delantal con el personaje de Palmiche hasta el ajuar escolar, fue creado con esmero y amor por Isabelita y su familia.

Un inicio de clases lleno de alegría y resistencia

El primer día de clases fue una celebración de la creatividad y la resistencia. A pesar de los desafíos, la familia logró transformar la vuelta a la escuela en un evento especial, demostrando que el arte puede convertir incluso las tareas más cotidianas en algo divertido y significativo. Las imágenes captadas por Isabel Hamze, abuela de Oliver, muestran la alegría y el orgullo de una familia que, con pocos recursos pero mucho talento, logra enamorar a sus hijos de la principal misión de sus vidas: el aprendizaje.

El arte, en este contexto, no solo es una forma de expresión, sino también una herramienta para enfrentar las adversidades y mantener viva la esperanza. La historia de Oliver y su familia es un testimonio de cómo la creatividad puede florecer incluso en los momentos más difíciles, convirtiendo el inicio del curso escolar en una verdadera obra de arte.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.