Sociedad

Raúl Castro y su legado en la escuela Solidaridad con Panamá

Raúl Castro dejó una huella imborrable en la escuela Solidaridad con Panamá, dedicada a niños con necesidades especiales.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Raúl Castro y su legado en la escuela Solidaridad con Panamá

La escuela Solidaridad con Panamá, ubicada en La Habana, es un testimonio del compromiso de Raúl Castro con la educación especial en Cuba. Esther María La O Ochoa, conocida como Teté, quien dirigió esta institución durante 35 años, recuerda con emoción las visitas del General y su impacto en la vida de los niños y el personal.

Un vínculo especial con los niños

Yaniuska Zaldívar Cruz, apodada Pelusa, es una de las alumnas que más llamó la atención de Raúl Castro. Llegada a la escuela a los tres años, Pelusa estableció un vínculo único con el líder cubano. Teté relata cómo Raúl se encariñó con ella y tomó medidas para mejorar su situación familiar, incluyendo la construcción de una nueva vivienda. “Lo que hizo por ella no lo había hecho nadie”, repite Teté, destacando la dedicación del General.

Pelusa, ahora de 14 años, describe su relación con Raúl como “muy grande y especial”, resaltando su compatibilidad y amor compartido por la Revolución. La maestra de Pelusa, Esther María La O Ochoa, destaca su caligrafía y su lucha con las matemáticas, mientras que Teté recuerda cómo Raúl, en su primera visita, se fijó en los detalles de la escuela, elogiando su mantenimiento.

El sueño de Fidel y el compromiso de Raúl

La escuela Solidaridad con Panamá fue concebida por Fidel Castro como una institución regional para niños con necesidades especiales. Sin embargo, el Periodo Especial impidió la creación de dos escuelas similares en otras regiones. Raúl, al visitar la escuela en 2018, se comprometió a cumplir el sueño de su hermano. “Voy a cumplir el sueño de mi hermano”, afirmó, y un año después se inauguró una escuela similar en Santiago de Cuba.

Durante su visita, Raúl mostró interés en el bienestar de los trabajadores y los niños. Preguntó sobre sus salarios y condiciones de vida, y tomó medidas inmediatas para mejorar su situación. “Vamos a subirle un poquito el salario a los maestros de Teté”, decidió, reconociendo el esfuerzo adicional que requiere la educación especial.

Un legado de justicia y compasión

La escuela, que atiende a niños de todas las provincias, enfrenta desafíos diarios, como la falta de combustible para transportar a los estudiantes con movilidad reducida. A pesar de esto, Teté y su equipo mantienen un ambiente de dedicación y amor. “Si tú no te conmueves cuando entras a mi escuela, tú no puedes dirigir este país”, afirma Teté, subrayando la importancia de la empatía en el liderazgo.

Raúl Castro, en sus múltiples visitas, dejó una huella imborrable. En una ocasión, durante la celebración del 30 aniversario de la escuela, acompañado por Miguel Díaz-Canel, recién elegido presidente, Raúl interactuó con los niños y padres, demostrando su conexión genuina. “Esta es una de las obras más hermosa, más bonitas y más justa de la Revolución”, reconoció, resaltando el valor de la institución.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.