Sociedad

Universidad de Valencia preserva memoria de programa humanitario Cuba-Chernóbil

La Universidad de Valencia lanza iniciativa para documentar el programa humanitario cubano que atendió a víctimas de Chernóbil.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Universidad de Valencia preserva memoria de programa humanitario Cuba-Chernóbil

La Universidad de Valencia ha iniciado un proyecto para preservar la memoria del programa humanitario cubano que, durante décadas, brindó atención médica a víctimas del desastre nuclear de Chernóbil. Este esfuerzo busca documentar y difundir una iniciativa que atendió a miles de afectados, principalmente niños, y que se convirtió en un referente de solidaridad internacional.

Contexto del programa humanitario

Tras el accidente nuclear de Chernóbil en 1986, Cuba puso en marcha un programa único en su tipo para atender a las víctimas de la radiación. A lo largo de más de 25 años, el país caribeño recibió a más de 25,000 personas, en su mayoría menores de edad, en el Centro Tarará, ubicado en La Habana. Allí, los pacientes recibieron tratamiento médico, rehabilitación y apoyo psicológico, además de acceso a educación y actividades recreativas.

Detalles de la iniciativa de la Universidad de Valencia

El proyecto de la Universidad de Valencia, liderado por el profesor Juan Pérez, busca recopilar testimonios, documentos y material audiovisual relacionado con el programa. La iniciativa incluye la creación de un archivo digital y una exposición itinerante que recorrerá varias ciudades españolas. El objetivo es no solo preservar la memoria histórica, sino también destacar el impacto humanitario de este esfuerzo.

Según Pérez, “este programa es un ejemplo de cómo la solidaridad trasciende fronteras y demuestra el compromiso de Cuba con las causas humanitarias”. La universidad también planea colaborar con instituciones cubanas para ampliar el alcance del proyecto.

Impacto y legado del programa

El programa Cuba-Chernóbil no solo cambió la vida de miles de afectados, sino que también fortaleció los lazos entre Cuba y los países afectados por el desastre, principalmente Ucrania, Rusia y Bielorrusia. Muchos de los pacientes que recibieron atención en Tarará han compartido sus historias, destacando la calidad del cuidado y el impacto positivo en su salud y bienestar.

El legado de esta iniciativa sigue siendo relevante hoy en día, especialmente en un contexto global donde los desafíos humanitarios continúan siendo prioritarios. La preservación de su memoria es un paso crucial para reconocer y valorar este esfuerzo sin precedentes.

Fuente: OnCuba News

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.