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Cassinga: La investigación que desentraña la masacre de 1978 en Angola

La doctora Yeniska Martínez Díaz revela detalles de su investigación sobre la masacre de Cassinga, un episodio clave en la historia de Angola y Cuba.

Alvaro Miera 3 min de lectura
Cassinga: La investigación que desentraña la masacre de 1978 en Angola

La masacre de Cassinga, ocurrida el 4 de mayo de 1978 en territorio angolano, ha sido objeto de una exhaustiva investigación que busca honrar a las víctimas y esclarecer los hechos. La doctora Yeniska Martínez Díaz, investigadora del Centro de Estudios Educacionales de la Universidad de Ciego de Ávila, ha dedicado una década a recopilar testimonios y documentos que dan voz a este trágico evento. Su trabajo, materializado en dos obras fundamentales, Cassinga, La verdad de una masacre y Guardianes de Cassinga: La epopeya de los avileños, ofrece una perspectiva integral sobre un episodio que marcó la historia de dos continentes.

El impulso detrás de la investigación

La motivación para emprender esta tarea surgió de una doble responsabilidad: honrar a las víctimas y a los combatientes cubanos, y desmontar las falacias que intentaban ocultar o distorsionar la tragedia. Martínez Díaz explica que el proyecto no fue una iniciativa individual, sino que nació en el contexto del trigésimo aniversario de la masacre, bajo la solicitud del doctor Rodolfo Puente Ferro, entonces responsable del área de África en el Comité Central del Partido.

La investigadora y su colega Dagoberto Massip Puentes ya habían recopilado datos clave, como la lista de heridos, los nombres de los ocho caídos de la provincia de Ciego de Ávila y una primera cartografía de los sobrevivientes. Este esfuerzo inicial sentó las bases para la creación de un libro binacional cubano-namibio, con el objetivo de preservar la memoria y el rigor histórico.

La verdad frente al encubrimiento

La masacre de Cassinga fue objeto de un encubrimiento mediático masivo. El régimen del apartheid intentó justificar el ataque como una operación militar contra un enclave estratégico, mientras que los testimonios de sobrevivientes namibios, angolanos y soldados cubanos revelan que se trató de un exterminio premeditado de un campamento de refugiados civiles.

La investigación de Martínez Díaz responde al llamado del Comandante Fidel Castro Ruz, quien advirtió que la historia no podía permitir el olvido de esta matanza. Bajo la guía de Jorge Risquet Valdés y Puente Ferro, el trabajo busca contrarrestar las calumnias y presentar la verdad de los hechos. La autora se define como un “cauce” para llevar las voces de los testigos al futuro, como un testimonio de amor, ética e internacionalismo.

El tributo a los héroes anónimos

El 4 de mayo de 1978, las fuerzas élite del apartheid lanzaron un ataque aéreo y terrestre contra Cassinga, causando la muerte de más de 600 personas. A solo 16 kilómetros de distancia, un contingente cubano comprendió que la humareda en el horizonte no era un ejercicio rutinario, sino una masacre.

Las baterías antiaéreas, compuestas principalmente por jóvenes avileños, pagaron el precio más alto: nueve de las 16 bajas cubanas pertenecían a estas dotaciones. Estos soldados, operando a la intemperie y en absoluta desventaja, dieron su vida para proteger a la población namibia. Guardianes de Cassinga rinde homenaje a estos héroes anónimos, cuyas historias merecían ser contadas.

La respuesta militar cubana, a pesar de la superioridad tecnológica del enemigo, evitó una aniquilación total. El ataque sudafricano buscaba desmantelar la retaguardia de los movimientos de liberación, como la SWAPO de Namibia. La investigación de Martínez Díaz no solo reconstruye los hechos, sino que también destaca el sacrificio y la valentía de quienes defendieron Cassinga.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.