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Estafas en Cuba: cómo los hackers roban cuentas de WhatsApp para pedir dinero

En Cuba, las estafas a través de WhatsApp se han convertido en una preocupación creciente, con Sancti Spíritus como uno de los territorios más afectados.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Estafas en Cuba: cómo los hackers roban cuentas de WhatsApp para pedir dinero

En Cuba, las estafas a través de WhatsApp se han convertido en una preocupación creciente, especialmente en territorios como Sancti Spíritus, Trinidad, Cabaiguán y Yaguajay, donde se han reportado numerosos casos. El Ministerio del Interior en la provincia de Sancti Spíritus ha identificado este tipo de fraude como uno de los principales modos de operar en las estafas apoyadas en la tecnología.

El modus operandi: cómo los estafadores toman el control de tu WhatsApp

El proceso suele comenzar con una operación comercial aparentemente normal. Un usuario ve un producto que necesita en un grupo de redes sociales, manifiesta interés y entra en contacto con el supuesto vendedor. En este punto, recibe un enlace malicioso que, al ser abierto, instala un programa malicioso en su dispositivo, permitiendo al estafador tomar el control de su cuenta de WhatsApp.

Una vez dentro, el estafador tiene acceso a la lista de contactos de la víctima y puede comunicarse con ellos utilizando su identidad. El objetivo es solicitar transferencias de dinero bajo pretextos como emergencias o deudas pendientes. Según el teniente coronel Sonlit Fernández Montiel, jefe de Información y Análisis de la Dirección Técnica de Investigaciones (DTI) en Sancti Spíritus, este método, conocido en la jerga de los delincuentes como “tarjeteo”, es cada vez más común.

Casos reales: de la confianza al engaño

Antonio, un residente de la zona, descubrió que su cuenta de WhatsApp había sido hackeada cuando intentó acceder y no pudo. Mientras él intentaba recuperar el control, sus contactos comenzaron a recibir mensajes desde su número, solicitando dinero. Algunos, confiando en que se trataba de Antonio, realizaron transferencias que oscilaron entre 30,000 y 40,000 pesos, sin saber que estaban enviando fondos a un estafador.

En otro caso, Ana, una mujer de 65 años, fue engañada a través de Facebook por una supuesta mipyme que ofrecía kits de energía solar. Tras establecer contacto, recibió una llamada asegurando que los equipos estaban en camino y que solo faltaba el pago de 3,000 dólares mediante Zelle. Afortunadamente, Ana decidió esperar y verificar la información, evitando así perder una suma considerable de dinero.

El impacto y las medidas de prevención

Estas estafas no solo afectan a los individuos, sino que también erosionan la confianza en las transacciones en línea. El DTI ha advertido que este tipo de delito se ha extendido a todos los municipios de la provincia, y que no solo WhatsApp es el medio utilizado. Las redes sociales también sirven como plataforma para compraventas ficticias, donde los estafadores publican productos atractivos y solicitan adelantos de dinero que nunca se materializan.

Para prevenir estos fraudes, las autoridades recomiendan verificar la identidad de los contactos antes de realizar cualquier transacción, evitar abrir enlaces sospechosos y denunciar cualquier actividad irregular. La clave está en no dejar que la confianza ciega sea el punto débil que los estafadores explotan.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.