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Universidades europeas mantienen proyectos con entidades israelíes pese a boicot académico

Universidades de España y Europa continúan colaborando en proyectos con entidades israelíes vinculadas a la defensa, a pesar de haber anunciado su boicot

Alvaro Miera 3 min de lectura
Universidades europeas mantienen proyectos con entidades israelíes pese a boicot académico

Universidades de España y Europa se encuentran en el centro de una controversia al mantener proyectos de investigación con entidades israelíes relacionadas con el sector de la defensa, a pesar de haber anunciado públicamente su boicot académico. Este conflicto surge en un contexto de intensos debates sobre la ética en la colaboración internacional y el respeto al derecho internacional humanitario.

Contexto del boicot y batallas legales

En mayo de 2024, varias universidades españolas, entre ellas la Universidad de Granada, anunciaron la suspensión de relaciones con entidades israelíes que no demostraran un compromiso firme con la paz y el cumplimiento del derecho internacional. Esta decisión desató una serie de demandas por parte de ACOM (Acción y Comunicación sobre Oriente Medio), un lobby proisraelí, contra al menos ocho universidades. El caso más destacado es el de la Universidad de Granada, que ha llegado al Tribunal Supremo, con una sentencia prevista para el próximo año. El fallo podría sentar un precedente sobre la autonomía de las universidades para tomar decisiones basadas en la defensa de los derechos humanos.

Proyectos con entidades israelíes pese al boicot

A pesar de estas declaraciones, la Universidad de Granada se incorporó en mayo de 2025 al proyecto Proactif, financiado por el programa Horizonte Europa de la Unión Europea. Este proyecto, que incluye a la empresa israelí Mellanox y a los gigantes europeos de la defensa Safran y Leonardo, tiene como objetivo desarrollar vehículos no tripulados para la seguridad civil y la vigilancia de infraestructuras críticas. Sin embargo, las tecnologías involucradas tienen un potencial de doble uso, es decir, pueden ser aplicadas tanto en contextos civiles como militares. Mellanox, por ejemplo, ha suministrado tecnología a Israel Aerospace Industries, cuyos drones han sido utilizados por el ejército israelí en Gaza.

La Universidad de Granada justifica su participación argumentando que Mellanox ahora es propiedad de la empresa estadounidense Nvidia, aunque en la base de datos de Horizonte Europa sigue apareciendo como israelí. Además, asegura que su compromiso con el proyecto era anterior al boicot. No obstante, el caso de Granada no es aislado. En España, 20 universidades participan en 28 proyectos con entidades israelíes vinculadas a la defensa, lo que les reportaría 6,6 millones de euros en financiación.

Impacto europeo y consecuencias

El fenómeno no se limita a España. Un análisis exclusivo del consorcio Investigate Europe y la red Reporters United, publicado en medios como Público y Le Monde, revela que 34 universidades de España, Países Bajos, Italia y Bélgica están involucradas en 38 proyectos de Horizonte Europa con entidades israelíes relacionadas con el ámbito militar. Estos proyectos suman una financiación de 15 millones de euros. Un ejemplo es el proyecto NeAIxt, en el que participan la Universidad de Sevilla y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) junto a la empresa israelí Weebit Nano, especializada en tecnología con aplicaciones en los sectores aeroespacial y de defensa.

Las universidades alegan que, en consorcios de gran tamaño, es difícil controlar las relaciones de todas las entidades participantes. Sin embargo, esta situación plantea preguntas sobre la coherencia entre las declaraciones públicas de boicot y las acciones concretas en el ámbito de la investigación. El debate continúa mientras se espera la decisión del Tribunal Supremo, que podría marcar el futuro de las colaboraciones académicas internacionales en España y Europa.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.