Ciencia

Estudio cubano revela daños hepáticos en fallecidos por COVID-19

Investigación cubana analiza hígados de 559 fallecidos por COVID-19, revelando daños agudos y factores de riesgo asociados.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Estudio cubano revela daños hepáticos en fallecidos por COVID-19

Un equipo de patólogos cubanos ha realizado un estudio pionero que analiza el impacto de la COVID-19 en el hígado de 559 fallecidos por esta enfermedad. La investigación, liderada por la Dra. Licet González Fabián, especialista en Anatomía Patológica, ha revelado hallazgos significativos sobre el daño hepático asociado al virus.

Un grupo de trabajo especializado

Desde el inicio de la pandemia, el Ministerio de Salud Pública de Cuba (MINSAP) creó un grupo especial de trabajo en Anatomía Patológica con el objetivo de estudiar los órganos de los fallecidos por COVID-19. Este equipo, liderado inicialmente por el profesor Israel Borrajero y posteriormente por la Dra. Teresita Montero, realizó autopsias a alrededor de 800 pacientes en hospitales de La Habana, como el Hospital Naval Dr. Luis Díaz Soto y el Hospital Salvador Allende.

Hallazgos clave en el hígado

El estudio, premiado por la Academia de Ciencias de Cuba, se centró en la caracterización histopatológica de los hígados de los fallecidos. Los resultados mostraron que el daño hepático agudo fue predominante, con patrones histológicos que incluían necrosis hepatocelular. Se identificó como principal patrón de daño la muerte de hepatocitos, las células principales del hígado. Además, se detectaron patrones de muerte celular no descritos previamente en la literatura internacional.

La investigación también reveló que factores como la cirrosis hepática y la enfermedad hepática esteatósica (hígado graso) fueron predictores independientes de daño hepático. Los pacientes con estos antecedentes tuvieron un mayor riesgo de desarrollar formas graves de COVID-19 y de fallecer.

Implicaciones y relevancia actual

A pesar de la disminución de casos graves de COVID-19, el estudio sigue siendo relevante. La Dra. González Fabián destaca que la enfermedad no ha terminado en términos científicos, y los hallazgos son útiles para el tratamiento de pacientes convalecientes y con enfermedades hepáticas. Los resultados permiten un seguimiento más estrecho de los sobrevivientes y la implementación de nuevas estrategias de tratamiento para aquellos en riesgo de desarrollar fibrosis hepática crónica.

El trabajo, realizado por un equipo multidisciplinario que incluye gastroenterólogos y un bioestadístico, subraya la importancia de las autopsias en la comprensión de enfermedades emergentes. La investigación continúa, ya que los efectos a largo plazo de la COVID-19 aún están siendo estudiados.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.