Economía

Cuba unifica normas agrarias en nueva Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal

El proyecto de ley busca actualizar y unificar más de 25 normas dispersas sobre propiedad, uso y transmisión de tierras agrícolas y forestales en Cuba.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Cuba unifica normas agrarias en nueva Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal

En Cuba, la tierra sigue siendo el principal recurso para garantizar la alimentación de la población. Sin embargo, las normas que regulan su propiedad, posesión, transmisión y uso se encuentran dispersas en múltiples disposiciones jurídicas. El proyecto de Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal busca unificar este entramado normativo en una sola legislación, actualizándolo para responder a las necesidades actuales del desarrollo agrario.

Unificación normativa y principios históricos

Según Mayra Cruz Legón, directora jurídica del Ministerio de la Agricultura (MINAG), la futura ley representa una actualización integral del régimen jurídico de la tierra y los bienes agropecuarios, preservando los principios de la Reforma Agraria cubana de 1959 y 1963. La norma también desarrolla preceptos constitucionales relacionados con la propiedad de la tierra, el derecho a la alimentación, el acceso a la justicia y la protección de grupos vulnerables.

Además, la ley reafirma compromisos internacionales asumidos por Cuba, como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Campesinos.

Nuevas reglas para el acceso y uso de la tierra

Uno de los principales objetivos de la legislación es unificar más de 25 disposiciones jurídicas relacionadas con la tierra agropecuaria y forestal. La norma busca agilizar la entrega de tierras ociosas, combatir ilegalidades y estimular la permanencia de la fuerza laboral en el campo. Entre las novedades destaca la flexibilización de los procedimientos para acceder a tierras en usufructo, incluyendo a personas naturales cubanas y extranjeras residentes.

La ley redefine y amplía los sujetos reconocidos como productores agropecuarios y forestales, incorporando a micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), tanto estatales como privadas, y proyectos de desarrollo local. También se establece la posibilidad de otorgar superficies de hasta 67,10 hectáreas, con opciones de crecimiento gradual hasta 268 hectáreas.

Mayores derechos y seguridad jurídica

La legislación introduce cambios significativos en los derechos de los usufructuarios, reconociendo por primera vez la propiedad de viviendas construidas en tierras entregadas en usufructo, siempre que se cumplan ciertos requisitos, como haber trabajado la tierra durante al menos cinco años.

En materia de transmisión de propiedad, la ley permite permutas, compraventas, donaciones y herencias mediante procedimientos notariales o judiciales. Además, se autoriza la compraventa de tierras entre campesinos propietarios, con límites máximos establecidos.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.