Cuba unifica normas agrarias en nueva Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal
El proyecto de ley busca actualizar y unificar más de 25 normas dispersas sobre propiedad, uso y transmisión de tierras agrícolas y forestales en Cuba.
La Asamblea Nacional de Cuba aprobó una nueva ley que actualiza la regulación de tierras, promoviendo su uso sostenible y seguridad jurídica para inversiones.
La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó la Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal, una normativa que busca actualizar y unificar las regulaciones sobre el uso, propiedad y explotación de tierras en el país. Presentada por el ministro de Agricultura, Ydael Pérez Brito, la ley responde a la necesidad de armonizar las normas existentes con la Constitución cubana, los compromisos internacionales y las transformaciones económicas en curso.
La normativa surge de un proceso de elaboración que comenzó en 2022, involucrando a 53 especialistas, productores, cooperativistas, académicos y organizaciones especializadas. Según Pérez Brito, se trata de la iniciativa legislativa más participativa realizada por el Ministerio de Agricultura, con consultas que incluyeron a más de 19,000 personas mediante plataformas digitales y 6,941 en intercambios presenciales. El texto final incorpora 98 modificaciones propuestas durante estas consultas.
La ley unifica en un solo cuerpo jurídico dos decretos leyes y 20 normas complementarias, actualizando disposiciones sobre posesión, propiedad, herencia, usufructo y uso de la tierra. Entre sus principales objetivos están regular el uso sostenible, actualizar normas de propiedad, establecer reglas para la transmisión de tierras y fortalecer los mecanismos de solución de conflictos agrarios.
La ley mantiene principios fundamentales de la Reforma Agraria, como la prohibición de concentración de tierras, arrendamiento, aparcería y préstamos hipotecarios. También conserva el límite de propiedad privada en 67.10 hectáreas (cinco caballerías), con excepciones para beneficiarios de la primera reforma agraria. Ratifica el principio de “la tierra para quien la trabaja” y el derecho preferencial del Estado en la transmisión de tierras.
Entre las novedades, destaca el reconocimiento explícito de los derechos de campesinos y productores, la posibilidad de desarrollar actividades de turismo rural, ecoturismo y agroturismo, y la vía judicial para resolver conflictos agrarios. Además, se establece la inscripción gradual de tierras en el Registro Central de la Propiedad y la creación de un registro específico para controlar su uso y entrega en usufructo.
La ley flexibiliza los procedimientos para otorgar tierras en usufructo a personas naturales y jurídicas, tanto cubanas como extranjeras, siempre que estén vinculadas a proyectos productivos. También permite la entrega a micro, pequeñas y medianas empresas privadas o mixtas. Las cooperativas y empresas estatales podrán participar en la administración de tierras, con la responsabilidad de garantizar su explotación adecuada.
El objetivo, según Pérez Brito, es incorporar más personas al trabajo agrícola, aprovechar tierras ociosas y aumentar la producción de alimentos. “Lo que hace falta es ir a la tierra a producir”, afirmó el ministro.
La Ley de Tierra Agropecuaria y Forestal queda estructurada en 13 títulos, 27 capítulos, 118 artículos y varias disposiciones especiales, transitorias y finales, marcando un hito en la regulación agraria de Cuba.
Fuente: cubadebate.cu
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Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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