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Estados Unidos concluye su misión militar en Iraq con la salida de las últimas tropas, marcando el fin de una ocupación de 23 años.
Estados Unidos ha puesto fin a su presencia militar en Iraq tras 23 años de intervención, con la retirada de las últimas tropas y equipos de la base aérea de Erbil. Este miércoles, las Fuerzas Armadas estadounidenses y la coalición internacional dieron por concluida su misión en el país, tras una ocupación que generó un fuerte rechazo social y una tenaz resistencia armada.
La presencia militar estadounidense en Iraq se inició en 2003, bajo la justificación de que el gobierno de Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva y apoyaba a grupos terroristas. Esta acusación, que posteriormente se demostró falsa, fue el eje de la llamada “guerra contra el terrorismo” lanzada por la Casa Blanca tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. La invasión marcó el comienzo de una etapa de extrema violencia, con una fuerte resistencia armada y conflictos sectarios que dejaron cientos de miles de civiles muertos.
La retirada de las tropas estadounidenses se produjo en 2011, pero regresaron en 2014 para combatir la expansión del Estado Islámico (Daesh), que fue derrotado militarmente en Iraq a finales de 2017. Ahora, el Pentágono ha transferido la responsabilidad de la seguridad a las Fuerzas Armadas iraquíes, y ha anunciado que la relación con Bagdad se basará en un esquema de cooperación bilateral, que incluirá capacitación y apoyo de inteligencia.
El conflicto ha dejado profundas secuelas en la sociedad iraquí. Según Iraq Body Count, más de 210.000 civiles han muerto en actos de violencia directa desde 2003, con un pico en 2006. Un estudio de la revista The Lancet estimó que 655.000 iraquíes fallecieron como consecuencia de la invasión. La inestabilidad generó millones de desplazados internos, alcanzando un máximo de 4,4 millones en 2015, y más de 2,3 millones de refugiados en el exterior.
La economía iraquí también se ha visto gravemente afectada, con períodos de alta inflación y una fuerte dependencia de las exportaciones petroleras. Además, se han documentado numerosas violaciones de derechos humanos cometidas por tropas estadounidenses y británicas, incluyendo ataques indiscriminados, detenciones secretas, desapariciones forzadas y tortura.
El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, anunció el cierre oficial de la misión multinacional y decretó cuatro días de festivo nacional, denominados “Días de la Soberanía”. El asesor de Seguridad Nacional, Qasim al-Araji, calificó el fin de la misión como un “hito importante” en el fortalecimiento institucional. Sin embargo, la Resistencia iraquí, aunque celebró la retirada, advirtió que supervisará el espacio aéreo para evitar incursiones no autorizadas.
Persisten focos de tensión, como la suspensión de vuelos comerciales con Irán por parte del gobierno iraquí, ante el riesgo de sanciones estadounidenses. Abu Mujahid Assaf, de Kata’ib Hezbollah, exigió la reanudación del tráfico aéreo y advirtió sobre posibles protestas si se mantiene el bloqueo.
Fuente: cubadebate.cu
Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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