Política

Ormuz, un punto de fricción global

La disputa por el estrecho de Ormuz refleja la crisis de la hegemonía occidental y la transición hacia una multipolaridad

Raul Guillermo Rodriguez 2 min de lectura
Ormuz, un punto de fricción global

La tensión en el estrecho de Ormuz ha escalado en las últimas semanas, con ataques de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán y respuestas de Teherán contra las bases militares del Pentágono en la región. Este conflicto no es solo una cuestión de seguridad en la navegación, sino que forma parte de una disputa más amplia por el orden global.

Contexto global

La guerra en Ucrania marcó un punto de inflexión en el orden global, con la Federación Rusa desafiando el orden unilateral liderado por Estados Unidos. La República Popular China también ha cuestionado la hegemonía estadounidense en el terreno económico, promoviendo la autonomía financiera y tecnológica. El estrecho de Ormuz es un punto clave en esta disputa, ya que es uno de los siete chokepoints marítimos que sostienen el comercio internacional.

La disputa por Ormuz

El estrecho de Ormuz es un paso estratégico que concentra el tránsito del 80% del comercio internacional. Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, busca controlar este paso para vigilar a China y obstaculizar su intercambio comercial si es necesario. Irán, por su parte, intenta imponer condiciones de tránsito y cobrar tasas de navegación, lo que se considera un desafío a la hegemonía occidental.

Impacto y consecuencias

La disputa por el estrecho de Ormuz tiene implicaciones más allá de la región. Refleja la crisis de la hegemonía occidental y la transición hacia una multipolaridad. La coerción militar directa, impulsada por Estados Unidos, expone la debilidad estructural del proyecto hegemónico estadounidense. La guerra contra Irán no muestra la fortaleza de Estados Unidos, sino su incapacidad para contener a un actor que ha construido una arquitectura institucional propia.

En resumen, la disputa por el estrecho de Ormuz es un síntoma de la crisis global y la transición hacia una multipolaridad. La situación en la región sigue siendo tensa, y el resultado de esta disputa tendrá implicaciones significativas para el orden global.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Raul Guillermo Rodriguez

Periodista de investigación enfocado en economía cubana. Redacta con modelos Llama vía Groq.