Salud

Enfermero cubano relata su experiencia durante terremoto en Venezuela

Un enfermero cubano narra su vivencia durante un terremoto en Venezuela, donde priorizó salvar vidas pese al pánico.

Alvaro Miera 2 min de lectura
Enfermero cubano relata su experiencia durante terremoto en Venezuela

Un enfermero cubano, Julio Evelio Hernández Ventura, vivió una experiencia que marcó su vida durante un terremoto en Venezuela, donde se encontraba cumpliendo una misión internacionalista. El pasado 24 de junio, mientras se preparaba para regresar a su turno en la sala de terapia intensiva del Centro de Diagnóstico Integral (CDI) La Urbina, en Petare, estado Miranda, la tierra comenzó a temblar.

El terremoto y la reacción inmediata

Julio, con 40 años de experiencia como enfermero, pensó que lo había visto todo, pero nada lo preparó para lo que vivió ese día. El terremoto lo sorprendió en su habitación, y el miedo se apoderó de los 32 colaboradores cubanos que residían en el edificio. El caos se desató, pero la formación profesional prevaleció, y la jefa de brigada dio instrucciones para evacuar de inmediato.

Sin terminar de vestirse, Julio bajó corriendo a la Unidad de Cuidados Intensivos, donde se encontraban tres pacientes cubanos y una venezolana recién operada. Su instinto de salvar vidas tomó el control, y evacuó a los pacientes uno por uno, sin pensar en el peligro que corría el edificio.

El impacto del terremoto y sus réplicas

Tras asegurar a los pacientes, Julio sintió el verdadero miedo. 24 réplicas sacudieron la zona, manteniendo a todos en vilo. Cada temblor era una nueva amenaza, y el pánico se apoderó de algunos. Una colaboradora, desesperada, intentó saltar al vacío, pero Julio la detuvo, salvándola de una decisión fatal. Este acto heroico demostró que, en medio del caos, la calma y la experiencia pueden marcar la diferencia.

Las consecuencias y la evacuación

El amanecer reveló los daños en el edificio: grietas en las paredes y fracturas en las escaleras. La Misión Médica Cubana en Miranda decidió evacuar el inmueble de inmediato. Sin tiempo para recoger pertenencias, los colaboradores fueron trasladados a otros centros de diagnóstico, donde la emergencia continuaba.

Julio fue enviado al municipio de Baruta, donde su labor como enfermero siguió siendo crucial. Su historia es un testimonio de valentía y dedicación, mostrando cómo los profesionales de la salud enfrentan situaciones extremas con determinación y humanidad.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.