Cultura

O’Reilly: La histórica calle de La Habana que fue centro comercial y cultural

O’Reilly, una de las calles más antiguas de La Habana, fue epicentro del comercio, la banca y la cultura, reflejando la riqueza histórica y social de Cuba.

Alvaro Miera 2 min de lectura
O’Reilly: La histórica calle de La Habana que fue centro comercial y cultural

O’Reilly es una de las calles más antiguas de La Habana, testigo de la evolución de la ciudad desde sus orígenes. Cuando la capital cubana era solo un pequeño asentamiento con cuatro calles, O’Reilly ya existía, aunque bajo diferentes nombres. Inicialmente conocida como Honda, Del Sumidero y Del Basurero, también fue llamada De la Aduana por su proximidad a los muelles. Más tarde, se le denominó Presidente Zayas, pero el nombre que perduró fue O’Reilly, un homenaje que los habaneros adoptaron como propio.

Orígenes y transformación comercial

Hasta 1915, O’Reilly fue, junto con Obispo, el corazón del comercio y la moda en La Habana. En el tramo comprendido entre Mercaderes y Compostela, y desde O’Reilly hasta Amargura, se ubicaba el Distrito Bancario, conocido como el pequeño Wall Street cubano. Aquí se alzaban los edificios de los principales bancos de la época, como el Previsora Latinoamericana, el Banco Financiero de Julio Lobo, el Banco de Nueva Escocia, el Banco Garrigó y el Banco Godoy Zayán, entre otros. Estas instituciones, alojadas en majestuosos inmuebles, simbolizaban la solidez económica de la isla, aunque algunas sucumbieron durante las crisis.

Patrimonio histórico y religioso

La calle también alberga un rico legado histórico y religioso. En 1688, el obispo Diego Avelino de Compostela fundó la iglesia y el convento de Santa Catalina de Sena a petición de las hermanas Aréchaga, quienes deseaban profesar como monjas dominicas. El templo, ubicado en el lado sur de O’Reilly, fue escenario de eventos significativos, como el sermón pronunciado por Félix Varela en 1813. La congregación permaneció allí hasta 1918, cuando se trasladó a El Vedado. El convento original fue demolido en 1921, una decisión que el historiador Emilio Roig justificó por su falta de valor artístico.

Centro cultural y social

O’Reilly no solo fue un eje económico, sino también un espacio cultural y social vibrante. Conocida como la calle de los fotógrafos, acogió estudios fotográficos desde la introducción de esta técnica en Cuba en 1840. Además, fue sede de bufetes de abogados, ópticas, cafés como el Revoredo —frecuentado por José Lezama Lima— y hoteles como el Lafayette, donde el grupo Minorista celebraba sus almuerzos sabáticos. Este hotel también fue famoso por su restaurante, donde se dice que se creó el cóctel Cubanito.

La calle también albergó la Librería Martí, donde Lezama Lima adquirió ediciones príncipe de autores del Siglo de Oro español, y La Económica, vinculada al Partido Socialista Popular, que ofrecía obras de José Martí, Lezama Lima y Dulce María Loynaz. Estos espacios reflejan la importancia de O’Reilly como punto de encuentro intelectual y literario.

En resumen, O’Reilly es más que una calle; es un testimonio vivo de la historia, la economía y la cultura de La Habana, un lugar donde el pasado y el presente se entrelazan en cada esquina.

Fuente: cubadebate.cu

Escrito por

Alvaro Miera

Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.