Cuba abandona la Asamblea General de la ONU en protesta por discurso de Trump
La delegación cubana se retiró de la Asamblea General de la ONU en respuesta a las acusaciones del presidente Trump contra Cuba.
La diplomática cubana en Washington confirma diálogos informales, mientras Trump insiste en presionar por un cambio de régimen.
Cuba y Estados Unidos mantienen canales de comunicación activos, aunque no existen negociaciones formales entre ambos países, según confirmó Lianys Torres Rivera, encargada de negocios de la embajada cubana en Washington, en una entrevista con Reuters. Este anuncio se produce en medio de la creciente tensión diplomática impulsada por la administración del presidente Donald Trump, quien ha intensificado su campaña de presión contra la isla.
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han experimentado altibajos en los últimos años. Durante el gobierno de Barack Obama, se inició un proceso de deshielo que incluyó la reapertura de embajadas y la flexibilización de algunas sanciones. Sin embargo, bajo la administración Trump, se ha revertido gran parte de este acercamiento, con medidas como la reactivación de restricciones económicas y la inclusión de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo.
Torres Rivera señaló que, aunque existen contactos diplomáticos a través de reuniones, llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp, estos no han derivado en una agenda de negociación formal. La diplomática enfatizó que Cuba está abierta a un diálogo respetuoso, pero no es ingenua ante las amenazas de Trump, quien ha declarado abiertamente su intención de provocar un cambio de régimen en la isla. Además, Cuba ha intensificado sus preparativos para defenderse de cualquier acción militar estadounidense.
La descripción de estos contactos contrasta con la afirmación de Trump ante la Asamblea General de la ONU, donde aseguró que su gobierno estaba en “plenas negociaciones” con Cuba. La delegación cubana abandonó la sala en protesta por estas declaraciones, que también incluyeron calificativos como “Estado fallido” para referirse a la isla.
Torres Rivera reiteró que la “línea roja” para Cuba es la no negociación de su sistema político. Las exigencias de Trump, que incluyen la destitución de los líderes cubanos, son consideradas por La Habana como una violación de su soberanía. Por su parte, un funcionario estadounidense, bajo condición de anonimato, afirmó que Washington está dispuesto a abrir un “nuevo capítulo” en las relaciones, pero responsabilizó a las autoridades cubanas de ser el principal obstáculo para un “futuro mejor”.
En resumen, aunque persisten los canales de comunicación, las posturas irreconciliables entre ambos gobiernos mantienen estancado cualquier avance hacia una normalización de las relaciones.
Fuente: cubadebate.cu
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Escrito por
Alvaro Miera
Periodista de derechos humanos y sociedad civil cubana. Redacta con Command AI de Cohere.
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